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jueves, 5 de noviembre de 2020

MAX HAYMER CD: Whirlwind (Live at Sam First)

 

Títulos

1.So in Love 2.Whirlwind 3.Proof of Evil 4.Speak Low 5.Gold Plated Dime 6.Welcoming 7.Killing Time 8.Passed Time 9.Love for Sale

Intérpretes

Max Haymer - piano

David Robaire - contrabajo

Dan Schnelle - batería

 

Sello discográfico: Emerald City Records

Grabado el 8 y 9 de junio de 2019 en el Sam First  Bar

Publicado el 2 de octubre de 2020

 

Max Haymer (Los Angeles, CA). Comenzó sus estudios de piano clásico a la edad de siete años y se introdujo en el piano de jazz a los 14. Estudió con Tamir Hendelman  hasta la escuela secundaria y continuó su educación musical en UC Irvine, donde se graduó con honores Magna Cum Laude y una licenciatura en Música en 2007. En Irvine, estudió Jazz Performance con Kei Akagi , Darek Oles, Bobby Rodríguez y  Sherman Ferguson. En 2006, Haymer debutó con su trío.

Haymer ha actuado y grabado con artistas como Arturo Sandoval, Jane Monheit, Mike Stern, Denise Donatelli, Greg Hutchinson, Bill Holman, Crystal Bowersox, Mike Clark, Bob Francheschini, Cindy Blackman,  Ernie Andrews,  Andrew Heringer,  Dan Schnelle  y Barbara Morrison entre muchos otros.

Residió en la ciudad de Nueva York de 2008 a 2012, regresando a Los Angeles en 2012. En 2019, fue el pianista de la partitura de Arturo Sandoval para las películas de Clint Eastwood, “Richard Jewell” y “The Mule”.

Haymer ha tardado doce años en publicar “Whirlwind”  tras “Pickpocket Witness” que lanzó en 2008. El motivo

no es otro que las giras que ha hecho con Arturo Sandoval, además de actuar como acompañante de la cantante Jane Monheit  y liderar su propio trío.

El disco fue grabado en vivo en  el Sam First, club que se encuentra muy cerca del aeropuerto de Los Ángeles.

Haymer y su trío han actuado allí muchas veces en los últimos años y pensó que era el lugar perfecto para capturar la energía de una actuación en vivo. Le acompañan sus dos compañeros de banda, el bajista Dave  Robaire  que ha tocado con Larry Goldings, Billy Childs, Ben Wendel y Josh Nelson y que actualmente gira con Jane Monheit y el baterista Dan Schnelle que a su vez ha trabajado con Billy Childs, Anthony Wilson, Larry Goldings, Sara Gazarek, Laurence Hobgood, John Daversa, Larry Koonse, David Benoit, Karrin Allyson entre muchos otros.

El disco lo forman 9 pistas de las que Haymer es autor de seis de ellas (2,3,5-8). Las tres restantes las firman Col Porter (1,9) y Kurt Weill-Ogden Nash (4).

El disco se abre con “So in love” y se cierra con “Love for sale”, dos maravillosos temas de Col Porter. El primero en cierta medida es despojado de su intensidad dramática al dotarle de un ritmo latino (herencia de tantos años con Sandoval),  Haymer demuestra su poderío al piano y el trío su interconexión. Por su parte “Love for Sale” tiene un similar tratamiento donde destaca el vertiginoso ritmo de Haymer al piano, del contrabajo de Robaire  así como el solo de batería de Schnelle. Haymer suele cerrar sus actuaciones en vivo con este tema.

Siguiendo con los temas ajenos a su pluma, “Speak low”  es el tema más lento del disco y el trío vuelve a demostrar su capacidad de caminar juntos.

Pasamos a los temas firmados por Haymer; "Whirlwind" es un vals donde Haymer juega con las notas al piano y Robaire hace un largo solo, con la atenta mirada del piano.

En "Proof of Evil" mezcla "Actual Proof" de Herbie Hancock y "Speak No Evil" de Wayne Shorter, y se pueden escuchar fragmentos de ambos. De nuevo el trío es una máquina de hacer jazz.

"Gold Plated Dime" se inspira en un hecho real donde el protagonista trató de empeñar monedas de diez centavos chapadas en oro como si fueran de oro puro.

"Welcoming" olvida el ritmo de sus anteriores temas y nos presenta una melodía llena de amor, dedicada al nacimiento de su primera hija, a esas noches en las que hay que levantarse de madrugada para alimentarla y cuidarla. Un precioso tema. 

“Killing Time” es el preludio de “Passed Time”, el corte más largo del disco. Ambos temas los compuso estando de gira con Sandoval, en la habitación del hotel, en uno de esos momentos entre conciertos  en los que no hay mucho que hacer. Otra muestra más de la capacidad compositiva de este músico.

Haymer nos presenta un disco de excelentes arreglos y composiciones que pueden llegar a ser muy sofisticadas.

Según dice Haymer: “Encuentro que el acto físico de tocar el piano tiene mucho en común con los deportes”. “Ambos requieren resistencia, y tienes que entrenar físicamente para rendir al máximo de tu potencial. Ambos también requieren tu compostura bajo presión y al mismo tiempo ser plenamente consciente de lo que están haciendo tus compañeros de equipo o de banda ". Y así es, pues Haymer, y sus buenísimos colegas,  impregnan de energía sus interpretaciones como lo demuestran en este disco grabado en vivo.

 

La Habitación del Jazz

 

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