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lunes, 25 de marzo de 2024

KATIE WEBSTER Vinilo: The Swamp Boogie Queen

 


 

 

Cara A

1Who's Making Love?

2.Sea Of Love

3.Black Satin

4.After You Get Rid Of Me

5.Fa-Fa-Fa-Fa-Fa (Sad Song)

Cara B

1.Try A Little Tenderness

2.Hold On To What You Got

3.Somebody's On Your Case

4.On The Run 

5.Lord, I Wonder

 

Formación

Katie Webster – voz, piano, órgano

Andrew Jones – guitarra

Russell Jackson – bajo

Tony Coleman - batería

Invitados especiales

Bonnie Raitt – voz (B3), guitarra (B4)

Kim Wilson – voz (A1), armónica (B4)

Robert Cray - guitarra (A1)

The Memphis Horns (A5,B1)

         Wayne Jackson – trompeta

         Andrew Love – saxo tenor

 

Sello discográfico: Alligator Records

Grabado en abril de 1988 en Streeterville Studios, Chicago

Grabaciones adicionales en Sunnyside Studios de Los Angeles;  Jasper Sound Studio de Austin y Digital Recorders de Nashville

Fecha de publicación: 1988

 

En colaboración con Planeta DeAgostini, dentro de la colección "Blues en vinilo", La Habitación del Jazz publica la reseña correspondiente a esta entrega que en esta ocasión está dedicada a Kathryn Jewel Thorne, más conocida como Katie Webster. Nacida en Houston, Texas, Webster aprendió a tocar el piano cuando era niña. Sus padres, profundamente religiosos, le advirtieron estrictamente que tocara solo góspel y música clásica, de hecho, mantenían el piano bajo llave para que sólo pudiera tocar bajo su supervisión. Pero Webster amaba el blues, el rock y el R&B que escuchaba en una vieja radio que escondía debajo de las sábanas a altas horas de la noche. Cuando era una adolescente, Webster se mudó al sur de Louisiana cuando sus padres se mudaron a California. Vivía con parientes menos rígidos que le permitían tocar la música que amaba. A la edad de 15 años, ya era uno de los músicos de estudio más solicitados de la región. En 1965, se unió a la banda de  Otis Redding. Al no poder acompañar a Redding en la gira de 1967 porque estaba embarazada (otros afirman que se quedó dormida), Webster no estaba en el avión accidentado donde falleció Redding. Devastada por su muerte, mantuvo un perfil muy bajo hasta principios de los años 1980, cuando realizó su primera gira por Europa, a donde regresó en más de 30 ocasiones.  Grabó más de 500 sencillos durante las décadas de 1950 y 1960. En la década de 1980 grabó álbumes para el sello discográfico alemán, Ornament Records.

Webster sufrió un derrame cerebral en 1993 mientras estaba de gira por Grecia y volvió a actuar al año siguiente. Murió de insuficiencia cardíaca en League City, Texas, en septiembre de 1999. Sus actuaciones finales estuvieron llenas del mismo impulso y espíritu boogie-woogie que originalmente le valió a Webster el título de Swamp Boogie Queen.

En 1988 firmó con Alligator Records, donde grabó tres álbumes: “Swamp Boogie Queen”, “Two Fisted Mama!” y “No Foolin'”.

“Swamp Boogie Queen” fue su vuelta a las grabaciones, y el mejor álbum y el de mayor éxito de su carrera. Tuvo plena libertad en la grabación, eligiendo el repertorio y el estilo musical que quisiera.

Contó con la banda que le acompañaba en ese momento, los Silent Partners, formada por el guitarrista Andrew Jones, que estuvo cuatro años en la banda de Johnnie Taylor; el bajista Russell Jackson, que tocó en la orquesta de B.B. King durante siete años y el baterista Tony Coleman que tocó en la orquesta de Bobby “Blue” Bland durante cinco años.

En todos sus conciertos y grabaciones, Webster siempre incluía canciones del repertorio de Otis Reding. En este disco se trata de “Fa-Fa-Fa-Fa-Fa (Sad Song)” y  “Try A Little Tenderness” en las que intervienen los Memphis Horns.

Además tiene como invitados de lujo a Bonnie Raitt ("Katie Webster tiene la voz del siglo"), Robert Cray ("No puedo entender cómo alguien como yo puede ser famoso cuando Katie Webster no lo es") y Kim Wilson.

Webster tocaba el piano con un estilo alegre y enérgico,  dominaba el piano boogie-woogie, un terreno casi exclusivo de los hombres.

Webster dice:"Nadie me enseñó a tocar jazz, blues y boogie woogie", dice. "Lo aprendí escuchando y teniendo la sensación de mí mismo. No seguí el modelo de nadie porque no quería sonar como nadie más. Quería desarrollar mi propio sonido".

Un disco imprescindible.

La Habitación del Jazz


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