Pistas
1.Homenaje 2.Chant 3.Jammin’ in the Childrenscorner 4.Lueget vo Berg und Tal 5.The Barradas Opening 6.Quiet Light 7.Rhumba
Intérpretes
Florian Arbenz – batería, percusión
Bill Frisell - guitarra
Greg Osby - saxo
Sello discográfico: Hammer Recordings
Grabado el 8 de septiembre de 2025
Publicado el 29 de mayo de 2026
El baterista, compositor y arquitecto sonoro Florian Arbenz se erige como una de las voces más singulares del jazz contemporáneo europeo.
Ha colaborado con artistas como Ron Carter, Tineke Postma, Ivo Neame, João Barradas, Jorge y Maikel Vistel, Percy Pursglove, Nelson Veras, Jim Hart, Kirk Lightsey, Glenn Ferris, Wolfgang Puschnig, Bennie Maupin, Matthieu Michel, Hermon Mehari, Nelson Veras, Claudio Pontiggia y otros.
Además, su sólida formación en percusión clásica, desarrollada en Basilea y profundizada mediante colaboraciones con compositores y directores como György Kurtág y Christoph von Dohnányi, aporta a su música claridad, equilibrio y control dinámico. En este contexto, ha trabajado como percusionista en numerosos conciertos y festivales
Sus estudios internacionales han ampliado aún más su perspectiva. Largas estancias en La Habana le permitieron sumergirse en las tradiciones afrocubanas, mientras que las influencias de los sistemas rítmicos indios y la percusión persa siguen marcando su fraseo.
Cofundador en 2005 junto a su hermano, el pianista Michael Arbenz y el bajista Thomas Lähns, del trío VEIN, considerado uno de los tríos de piano más destacados de Europa. El conjunto es conocido por su sensibilidad hacia la música de cámara, su apertura estilística y sus colaboraciones con importantes solistas internacionales. Han ofrecido más de 1000 conciertos entre 2006 y 2025. También es fundador de los proyectos Amp y New Jazz Trio.
Desde 2020 lidera el proyecto multiálbum “Conversation” reuniendo a músicos internacionales cuidadosamente seleccionados en formaciones en constante evolución. Cada grabación se centra en un diálogo musical distintivo, explorando el ritmo, la textura y la improvisación colectiva con claridad y precisión.
Arbenz regresa con un álbum a trío titulado “Quiet Lights”, una de las colaboraciones más significativas de su carrera con las leyendas del jazz Greg Osby y Bill Frisell.
Para Arbenz, quien admira desde hace tiempo a ambos músicos, el proyecto representa "un sueño hecho realidad".
La sesión duró aproximadamente 4 horas; la mayoría de los temas son tomas únicas, lo que le da a la música un toque muy espontáneo y fresco. No se utilizaron sobregrabaciones.
“Han interpretado tanta música hermosa y emocionante a lo largo de sus dilatadas carreras que me costó mucho crear algo significativo que no fuera simplemente una copia de la increíble música que Greg y Bill ya han compuesto e interpretado” afirma Arbenz.
“Tras mucha reflexión, decidí crear arreglos sencillos, pero con un sonido muy definido y ligeramente inusual, que se adaptaran a los sonidos de la guitarra de Bill y el saxofón de Greg”.
El tema de apertura del álbum, “Homenaje”, se caracteriza por unos intrincados ritmos a cargo Arbenz, mientras Frisell y Osby intercambian sutiles frases a cual más sugerente, en un juego delicado que en un momento dado, un riff de Frisell, transforma en algo más potente y bailable, a lo que Osby responde de forma contundente. La maestría de los tres intérpretes es evidente.
La maravillosa “Chant”, se adentra en un terreno más abstracto. Arbenz utilizando instrumentos de percusión hechos a medida para crear capas de resonancia y pulso que hacen que el trío suene mucho más grande que tres músicos en un estudio. Tema misterioso, donde Frisell toca suaves texturas de guitarra a las que se unen la percusión y unas preciosas notas del saxo soprano de Osby. Nadie es más que nadie. La relajación y elegancia hecha música.
“Jammin’ in the Children’s Corner”, toma otros derroteros, más acordes con un jazz tradicional, donde la improvisación y la libertad expresiva dominan la escena. La pieza fue escrita por Arbenz para el saxofonista Dave Liebman. Un viaje estimulante que finaliza de forma abrupta.
”Lueget vo Berg und Tal”, es la única pieza que no firma Arbenz. Se trata de una melodía canción folclórica suiza interpretada por Frisell con una delicadeza extrema. Arbenz pasa de puntillas, como si no quisiera interrumpir este momento mágico de Frisell. Preciosa canción.
“The Barradas Opening”, alude al acordeonista portugués João Barradas. Es una pieza que recuerda a las Brass Bands de Nueva Orleans. Es difícil imaginar un trío que encaje mejor en la filosofía de Arbenz a la hora de componer.
Sigue el tema que da título al álbum, “Quiet Lights”, una luminosa canción de corte pop, elegantemente interpretada.
Y cierra el disco “Rhumba”. Arbenz ha estudiado y conoce muy bien los ritmos latinos y ritmos trivales. El álbum no se encasilla en un solo estilo. Tema con matices afrolatinos que junto a elementos electrónicos, que resultan adaptarse a la perfección.
Para Arbenz, la experiencia no solo fue musicalmente profunda, sino también personalmente significativa: «Greg y Bill fueron tan comprensivos y tenían un espíritu tan positivo que casi parecía un reencuentro entre viejos amigos».
Las composiciones de Arbenz es el eqjuilibrio que consigue entre la complejidad y la accesibilidad. A pesar de su arquitectura, nunca se perciben como algo sofisticado.
La complicidad entre los tres artistas es total. No existe una competición de virtuosismo. No hay jerarquías. Junto al sutil sonido de Frisell, el fraseo de Osby, se encuentra Arbenz, como catalizador, haciendo que la batería no sólo marque el ritmo, sino que dialogue con sus colegas y nos cuente historias como ellos.
Un álbum profundo, atmosférico y honesto.
La Habitación del Jazz


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