Pistas
1.Stærk strøm 2.Kalvøya 3.Fornebu 4.Trollhättan 5.Min have 6.Det nye år
Intérpretes
Maria Dybbroe – clarinete, saxo alto
Camilla Hole – saxo soprano
Sigrid Aftret – saxo tenor, flauta
Tina Lægreid Olsen – clarinetes, saxo barítono
Tancred Heyerdahl Husø – trompeta
Sounds Øvreås Røed – trompeta
Magnus Murphy Joelson – trombón
Johannes Fosse Solvang – trombón
Jørgen Bjelkerud – trombón
Arne Martin Nybo – guitarra
Thorbjørn Kaas – chello
Petter Asbjørnsen – contrabajo
Aleksander Hoholm – contrabajo
Knut Kvifte Nesheim – batería
Tobias Andreassen – batería
Sello discográfico: Sonic Transmission Records
Publicado el 29 de mayo de 2026
Maria Dybbroe es una saxofonista, clarinetista improvisadora y compositora danesa que vive en Copenhague y Oslo. Forma parte del colectivo de improvisadores “The Community”, del sello Barefoot Records, y organiza festivales y conciertos con Sun Ship en Aarhus, Dinamarca. En los últimos años, ha sido una intérprete muy activa, atraída por la escena danesa del jazz experimental y la música improvisada.
También da conciertos en solitario, forma parte del trío de improvisación Køs (que lanzó el álbum “An Uncaught Bird” en 2020), el trío de saxo Coriolis, el quinteto de saxo Sidechains, el Coro de Clarinete de Copenhague, el Espíritu de la colmena de Jacob Anderskov y el dúo Orsa. Además de estos grupos, a menudo es invitada como solista.
A lo largo de los años, ha lanzado nueve álbumes como líder y ha colaborado en más de veinte. Como curiosidad, decir que trabaja con notación gráfica e instrucciones escritas, además de las partituras convencionales.
Es miembro de la OJKOS y compuso dos obras de larga duración para la orquesta en 2023 y 2024
En el periodo 2026-2027 participa en el programa Jóvenes Artistas de Élite de la Fundación Danesa de las Artes, con Bugge Wesseltoft como mentor. Ha declarado que su prioridad es seguir explorando nuevos horizontes.
Es la compositora y fuerza principal de Caktus, grupo que fundó en Aarhus (Dinamarca) en 2017, con una instrumentación única que combina cuerdas, vientos y sección rítmica, y que se ha consolidado como uno de los conjuntos jóvenes más singulares de la escena del jazz escandinavo, con quien lanzó el álbum debut “Under Solen” en 2020, que le valió una nominación al premio Steppeulven como Compositora del Año y una nominación al premio Danish Music Awards Jazz como Álbum del Año, y “Flimrende” en 2023.
Este tercer álbum que acaba de editar, “Øyeblikk”, expande el sonido original de Caktus fusionándose con la orquesta noruega OJKOS (Oslo Jazz Composers Orchestra) reconocida desde hace años como una de las orquestas más sobresalientes de Europa, colaboradora habitual de muchos músicos escandinavos.
El título “Øyeblikk” (que significa “momento”) alude tanto a la naturaleza efímera de la experiencia vivida como a la inmediatez de la música misma que, en un concierto, solo existe en el presente. Pero la música grabada, como en este álbum, nos permite capturar y revivir instantes, rememorar viejos instantes y, al mismo tiempo, crear otros nuevos mientras escuchamos la música de nuevo.
Las composiciones del álbum se inspiran en las experiencias personales de Dybbroe, quien vivió entre Dinamarca y Noruega, especialmente durante su estancia en Oslo y sus alrededores.
“Øyeblikk” comienza de forma sorprendente. “Stærk strøm” arreglada con Peter Jensen, en danés tiene un doble sentido: corriente eléctrica y agua rápida. Un saxo vacilante, una percusión suave y un tono melancólico dominan el espacio sonoro. Poco a poco se incorporan otros instrumentos, cuerdas principalmente, que van tejiendo una melodía, relajada y reflexiva.
En lugar de adherirse a las convenciones tradicionales de las big band, la música explora un enfoque más fluido y contemporáneo.
"Kalvøya" emula un paisaje pastoril, bañado por un suave sol de mañana, cantos de pájaros, sonidos irregulares, instrumentos que se van incorporando , que se abren paso, tejiendo un todo. El grupo acelera el tempo y comienza a moverse. Fantásticos los metales, en especial la trompeta. La naturaleza en estado puro, servida a través de una potente e intensa interpretación.
“Fornebu” comienza con la ligereza de una flauta y la percusión por detrás. La naturaleza de nuevo es la protagonista, impulsada por los metales. Sorprendentemente, la tensión surge de forma natural sin volumen excesivo. El efecto es cinematográfico, casi arquitectónico, guiando al público a través de estados de ánimo y atmósferas en constante cambio.
“Trollhättan” se inicia con un cencerro y cañas, seguido de un estruendo de sirena, como de transatlántico, que augura malos presagios. Toda una narrativa inspirada en esa mítica ciudad Trollhättan, llena de leyendas, siempre evocadora de fantasías, trolls y bosques oscuros.
Dybbroe aprovecha al máximo las posibilidades de la big band, pero dejando espacio para que las individualidades. Un perfecto equilibrio entre intimidad y grandiosidad, donde emergen paisajes musicales fluidos, cuyos colores y texturas cambian constantemente.
“Min Have”, comienza de forma solemne, trasladándonos a otra época, imperial. Una aparente calma se adueña del espacio. Lo moderno y lo clásico se funden. La pieza transita entre momentos frágiles y táctiles y pasajes más amplios y expansivos, con un fuerte énfasis en el timbre y el espacio.
Los títulos reflejan lugares, eventos y estados emocionales específicos, como es la Nochevieja en el corte titulado “Det Nye År”. Se trata de una pieza, en cierta medida, relajante, donde se perciben los sentimientos ambivalentes de esa noche especial, la esperanza, la nostalgia, lo perdido y lo que está por llegar.
Las transiciones se suceden, cambiando la atmósfera continuamente. A pesar de una estructura instrumental compleja, Dybbroe logra ofrecer un sonido íntimo, casi frágil.
“Øyeblikk” no es jazz propiamente dicho, tampoco deja de serlo en muchos momentos, pero sí es un sonido dinámico, en constante evolución, con evidente personalidad, donde tanto el material de nueva composición como las piezas re elaboradas del repertorio de la banda adquieren una nueva profundidad y complejidad.
Las sucesivas escuchas, revelan nuevos detalles emocionales que este organismo vivo, la orquesta, produce, como si de una respiración se tratara.
Una producción arriesgada, ambiciosa, cuyo resultado es un universo sonoro rico en capas y sensaciones.
La Habitación del Jazz

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