Pistas
1.Aki no kure Intro 2.Aki no kure 3.Sakura kana Intro 4.Sakura kana 5.Kimi hi o take Intro 6.Kimi hi o take 7.Natsugoromo Intro 8.Natsugoromo 9.Shizukasa Intro 10.Shizukasa 11.Sazaregani Intro 12.Sazaregani 13.Mume ga ka Intro 14.Mume ga ka 15.Meigetsu Intro 16.Meigetsu
Intérpretes
Jochen Baldes – saxo tenor, clarinete bajo
Christoph Irniger – saxo tenor, clarinete bajo
Raphael Walser – contrabajo
Lukas Mantel – batería
Sonoe Kato - voz
Sello discográfico: Unit Records
Publicado el 23 de octubre de 2026
El saxofonista, compositor y líder de banda Jochen Baldes, nació en Zúrich (Suiza). Desde los 19 años, ha trabajado como pintor y escultor independiente, realizando diversas exposiciones tanto individuales como colectivas. En 1988, recibió una beca del cantón de Zúrich.
Comenzó a tocar el saxofón en 1986, formándose con Nat Su, Omri Ziegele y Andy Scherrer. En 1995, obtuvo su diploma en la Swiss Jazz School de Berna (Suiza), donde estudió con Andy Scherrer, Joe Haider, Bert Joris y Frank Sikora. Participó en talleres avanzados impartidos por músicos como Rick Margitza, Ray Anderson, Mark Turner, Cedar Walton, Wynton Marsalis, Billy Higgins, Tom Harrell y Kenny Werner.
Ha participado en festivales de jazz en Montreux, Willisau, Schaffhausen, Terneusen (Países Bajos), Grahamstown (Sudáfrica), Splashy Fenn (Sudáfrica), Vorónezh (Rusia) y Kursk (Rusia). Ha realizado giras y conciertos en Suiza, Italia, los Países Bajos, Alemania, Austria, Francia, Cuba, Sudáfrica y Rusia.
Cuenta con diversas grabaciones discográficas, como líder de banda, músico acompañante o colaborador independiente en agrupaciones como Diet Bang (de Andy Brugger), Lucerne Jazz Orchestra, Zurich Jazz Orchestra, Martin Streule Jazz Orchestra, Adrian Frey Septet, Herbie Kopf’tett, Chris Wiesendanger, Christoph Stiefel, entre otras. Ha compuesto música para largometrajes (Piff Paff Puff, Taxigeflüster) y bandas sonoras para diversas radionovelas de la emisora suiza SRF II. Ejerce la docencia en un instituto de secundaria en Zúrich.
Durante siete años, formó parte de la junta directiva del Moods Jazz Club de Zúrich, representando a la comunidad de músicos. Desde 1997, Jochen Baldes lidera el grupo “Jochen Baldes Subnoder”, junto a Adrian Frey, Herbie Kopf y Kaspar Rast. En 1999, publicaron el álbum “Niniland” (Brambus Records). En el año 2000, la formación se reorganizó, incorporando a Adrian Frey, Christoph Sprenger y Elmar Frey. En 2003, lanzaron el disco “Osmotic Jazz” (YVP Records). En 2007 publicaron “The Moholo Songs” (Double Moon Records).
En 2011, la banda experimentó una nueva reestructuración con la incorporación de Franz Hellmüller (g), Thomas Bauser (p), André Pousaz (db) y Michi Stulz (d). A principios de 2013, publicaron el álbum “Here” (Double Moon Records).
Baldes lidera la banda “Kobal”, activa desde principios de 2009. El proyecto, articulado en torno al poeta y escritor alemán Nicolai Kobus, interpreta y lee su texto “Ach Anna”: un vertiginoso recorrido por el amor a lo largo del año. La banda está compuesta por Jochen Baldes (st, ss), Michael Gassmann (t), Michael Bucher (g), Thomas Bauser (Hammond) y Dominic Egli (d).
Desde 2013, es codirector de la banda «Jellici/Baldes’ Soundfields» junto a la cantante y artista de música electrónica Johanna Jellici. En 2016 se publicó el CD “Invisible Door” (Musiques Suisses). Sus integrantes son: Johanna Jellici (voz/paisajes sonoros), Jochen Baldes (st, ss, clb), Franz Hellmüller (g), André Buser (b) y Tobias Hunziker (d).
Desde 2017, es codirector de la banda «Jellici Baldes Spacetracker», junto a la cantante y artista de música electrónica Johanna Jellici. La banda entrelaza la música con elementos visuales, creando una experiencia de concierto única. En 2019 se publicó el CD “The Journey” (Unit Records). Sus integrantes son: Johanna Jellici (voz/paisajes sonoros), Jochen Baldes (st), Franz Hellmüller (g), Rafael Jerjen (b) y Sämi Büttiker (d).
Desde 2019, forma parte de la banda «Bloom Effect», junto a Jochen Baldes (st), Franz Hellmüller (g), Patrick Sommer (b) y Tony Renold (d). En 2024 se publicó el CD “Slider” (Leo Records).
Durante la pandemia de COVID-19, Baldes se sumergió en la literatura, el cine y el arte japoneses. Esto dio lugar a la formación de la banda sin instrumentos armónicos “Jochen Baldes Bashô”, integrada por Jochen Baldes (st, clb), Christoph Irniger (st, clb), Raphael Walser (db) y Lukas Mantel (d).
En su último álbum, que lleva por título “Bashô”, Baldes realiza una exploración en torno a la figura del poeta de haikus, Matsuo Bashō (1644-1694). Según afirma Baldes: “Intento traducir sus poemas —poéticos, abstractos y maravillosos, llenos de luz y destellos de inspiración— en sonidos y ritmos”.
El haiku describe generalmente los fenómenos naturales, el cambio de las estaciones y la relación de esos cambios con la vida de las personas. Es por esto que se puede interpretar el haiku como una respuesta a la naturaleza cíclica del tiempo y a nuestra percepción del mundo en entornos que nos son familiares, a pesar del inexorable avance lineal del tiempo. Su estilo se caracteriza por la naturalidad, la sencillez (no el simplismo), la sutileza, la austeridad y la aparente asimetría que sugiere la libertad y con ésta, la eternidad.
Dadas las características innatas del jazz, se puede considerar un estilo que resulta ideal para la trasposición de los haikus a la música.
Baldes fusiona la improvisación del jazz contemporáneo con el espíritu conciso y contemplativo del haiku japonés.
El músico traslada la economía, la abstracción y la vívida imaginería de estos poemas a un lenguaje instrumental definido por el ritmo, el sonido y la improvisación, privilegiando lo sugerente frente a lo explícito.
El disco contiene ocho temas, compuestos por Baldes. Cada tema es precedido de una “intro” de no más de 42 segundos, a excepción del corte que abre el disco, “Aki No Kure”, cuya duración sobrepasa los tres minutos. En esas “intro” la voz de Sonoe Kato recita el correspondiente Haiku, por supuesto en japonés.
Baldes no crea atmósferas extrañas, de difícil comprensión, todo lo contrario, mantiene un equilibrio entre la improvisación y la simplicidad estilística con melodías más o menos rítmicas, sin intención de abrumar, reducidas a lo imprescindible, donde el cuarteto interactúa, gestionando las tensiones y exploraciones de forma inteligente.
“Bashô” es un álbum donde la música está comprometida con el instante, con lo inmediato y lo efímero al igual que la poesía haiku.
La Habitación del Jazz









