lunes, 2 de noviembre de 2026

SEAN MASON CD: State Of The Art

 


Pistas

1.Secure the Bag 2.A Good Day 3.Honey Pie 4.Carolina Waltz 5.This or That 6.Nightcap 7.One United (Live at Dizzy's Club) 

Intérpretes

Sean Mason - piano

Felix Moseholm - contrabajo

Domo Branch – batería

Le’Andre Douglas - bailarín 

Reyna Nuñez . Bailarina


Sello discográfico: Taylor Christian Records

Grabado el 13 de enero de 2026, en los estudios Oktaven de Nueva York. 

Publicado el 16 de octubre de 2026 

Sean Mason es un pianista, compositor, productor y director de orquesta nominado al premio GRAMMY®, originario de Charlotte, Carolina del Norte (EE.UU). Su obra se nutre de la historia del jazz, desde su relación con la iglesia y la danza hasta la tradición de los conciertos modernos. Artista Steinway y ganador de un premio Bessie, Mason ha actuado como líder en Jazz at Lincoln Center, el Festival de Jazz de Monterey, SFJAZZ, Ronnie Scott’s Jazz Club y Bimhuis.

La trayectoria musical de Mason comenzó a los 13 años en su natal Charlotte, donde su abuelo fue baterista y dueño de un club en la comunidad musical afroamericana de la ciudad, durante las décadas de 1950 y 1960. Allí aprendió piano de forma autodidacta, influenciado por la música góspel y la música de Ray Charles. A los 15 años, su talento lo llevó a inscribirse en el JazzArts Initiative Camp en Charlotte. Dos años después, Mason ganó la primera edición del Loonis McGlohon Young Jazz Competition, un premio que incluía la oportunidad de actuar como solista invitado con Delfeayo Marsalis.

Un momento crucial llegó en 2017, mientras Mason estudiaba en la Universidad de Carolina del Norte en Greensboro (UNCG), conoció a Branford Marsalis, quien impartía clases allí. Marsalis, al recordar su encuentro, contó cómo Mason lo impresionó con la rapidez con la que aprendía y memorizaba piezas complejas. Posteriormente, Marsalis aconsejó a Mason que considerara la Juilliard School, diciéndole: "Quizás quieras considerar Juilliard. Visita su sitio web, presenta la grabación de tu audición y te llamarán". También contactó con su hermano, Wynton Marsalis, director de Juilliard Jazz, pidiéndole que prestara atencióna este chico. Mason fue aceptado en la Juilliard y se matriculó en 2018, lo que lo llevó a mudarse a Nueva York para estudiar. Allí se consolidó rápidamente en la escena jazzística de la ciudad gracias a su trabajo como músico acompañante. Simultáneamente, formó su propio trío, con el bajista Butler Knowles y el baterista Malcolm Charles. En 2022 formó su quinteto, el mismo que aparece en su álbum debut “The Southern Suite” (Blue Engine Records, 2023): Tony Glausi (trompeta), Chris Lewis (saxofón tenor), Felix Moseholm (bajo) y Domo Branch (batería).

Su espíritu creativo continuó floreciendo en 2024 con dos notables coediciones: En una unió fuerzas con la poeta Mahogany L. Browne, un proyecto que fusiona de forma única el jazz con la palabra hablada. Ese mismo año, el 23 de agosto de 2024, el álbum “My Ideal”, con la aclamada vocalista Catherine Russell, con el que fue  nominado al GRAMMY® 2025 al Mejor Álbum Vocal de Jazz y un Premio Bistro a la Grabación Destacada. Mason también recibió un Premio Bessie 2023 junto a Charles Turner por la música y el diseño de sonido de “The Jazz Continuum”, de la coreógrafa LaTasha Barnes.

El segundo álbum de Mason con su quinteto, “A Breath of Fresh Air” (2025), inauguró Taylor Christian Records, el sello independiente que él mismo fundó. El álbum surgió tras una crisis creativa personal. Fue auto producido y grabado en tan solo dos días en Bunker Studios en Brooklyn, Nueva York, con Mason y su quinteto, grabando sin partituras, con contacto visual constante y sin cabinas ni barreras entre ellos.

En “State of the Art”, Mason regresó al trío de piano con el bajista Felix Moseholm y el baterista Domo Branch, la sección rítmica de sus trabajos anteriores, y suma dos nuevos e importantes miembros: los bailarines Reyna Nuñez y LeAndre Douglas. Mason quería interactuar con ellos. Sus pasos, voces, gestos y ritmos se convirtieron en parte de la grabación, con los músicos respondiendo a los bailarines y viceversa.

Mason explica como se gestó este disco: “Mi primer disco, «The Southern Suite», se grabó en tres días en el estudio. Mi segundo disco, «A Breath of Fresh Air», en dos. Cuando empecé en la industria musical, me enseñaron que dos días era lo habitual para grabar un álbum de jazz de duración estándar. Pero para este disco quería grabarlo en un solo día, y también quería limitarnos a grabar solo dos tomas de cada tema. Cuando tienes tomas ilimitadas, existe la tentación de buscar una perfección imaginaria, pero cuando solo tienes una o dos oportunidades, algo cambia psicológicamente. El 5 de enero de 2026, les envié a los chicos algunas grabaciones mías tocando los temas al piano solo. Este método de enseñanza también lo usé en mis dos primeros discos, y me parece más efectivo que darles partituras. A los chicos les encantaron los temas, y recuerdo que Domo escribió en nuestro chat grupal: "Jaja, Sean, puede que tengamos que boxear un ratito, tío, no puedes estar componiendo mierda que se me va a quedar pegada en la cabeza las 24 horas del día. ¡Esto tiene un swing increíble!. Sabíamos que teníamos que tener la música lista para el 11 de enero de 2026, porque íbamos a estrenar los nuevos temas en Dizzy's esa noche, así que teníamos poco menos de una semana para aprenderlos. El día del concierto nos reunimos durante unas horas para ensayar, y aunque la banda se sabía bien las canciones, una vez en la sala cada uno aportó su propia interpretación y los temas empezaron a sonar completamente diferentes a como los había imaginado. Eso es lo que me encanta de este proceso, porque para mí las composiciones son organismos vivos. El primer paso es concebirlas en soledad, el segundo es llevarlas a una sala con otros músicos, y el tercero es interpretarlas en directo y seguir viendo cómo evolucionan en tiempo real. Renunciar a ese nivel de control puede resultar incómodo a veces, pero merece la pena. El concierto fue genial, y fue una gran satisfacción tocar la nueva música ante el público. Por suerte, el concierto se grabó y decidí incluir una canción en este álbum: la pista 7, «One United (Live at Dizzy’s Club)». Al día siguiente tuvimos un segundo ensayo, pero este sirvió principalmente para familiarizarnos con los bailarines que decidí incorporar al proyecto: Reyna Nuñez y LeAndre Douglas, a quienes conocí en 2022 mientras trabajábamos juntos en una producción de danza que exploraba la relación entre el jazz y la danza. Trabajar en ese proyecto influyó profundamente en mi forma de concebir esa relación, ya que históricamente el jazz y la danza estuvieron conectados, pero con el tiempo esa relación se fue distanciando. Me encantó la idea de reconectarlos, y me encantó la idea de tocar con bailarines en lugar de tocar para ellos”.

Respecto del primer tema, “Secure the Bag” Mason dice: “Marca la pauta del disco. Cuando tocamos la canción por primera vez, percibimos el ritmo de una forma amplia y etérea, casi como en «Chinoiserie» de Duke Ellington. Pero después de escucharla más, empezamos a oírla con un sonido seco y compacto, casi como un ritmo callejero superpuesto al bajo. Domo tocaba las escobillas de una forma muy particular que cambiaba el ritmo bailable de la canción, lo que también influyó en mi forma de tocar. Esa es una de las ideas centrales del disco: el mismo material musical puede transformarse en algo completamente diferente según la interpretación colectiva. Mi momento favorito ocurre casi al final, cuando Reyna encuentra una pandereta y empieza a bailar con ella. Literalmente, golpeaba diferentes partes de su cuerpo con la pandereta; nos lo estábamos pasando genial”.Un excelente comienzo, donde el sonido Ellington inunda el estudio. 

Mason escribe: “La segunda pista, “A Good Day”, evoca esos discos alegres que moldearon mi gusto musical desde pequeño. Felix tiene un ritmo impecable, y aunque la canción se basa en un contratiempo, Domo toca las escobillas durante toda la pista, lo cual me fascina porque la mayoría de los bateristas probablemente cambiarían a baquetas a medida que aumenta la intensidad. Cuando le mostré esta melodía a Reyna por primera vez, me dijo que le recordaba a cuando crecía en Brooklyn escuchando a Mary J. Blige, y me encanta esa conexión porque la melodía realmente evoca esa sensación de calidez y optimismo”. Un tema elegante en la misma línea que el anterior.

“Honey Pie” traslada el lenguaje del Lindy Hop al presente. Mason construyó la pieza a partir de una melodía que surgió durante un concierto de trío de improvisación libre, y luego añadió un coro que pide a tres músicos que realicen una función propia de una big band. A medida que el arreglo se suaviza, los pies de los bailarines se hacen claramente audibles. “Hay una clara conexión con el Lindy Hop, pero quería que sonara vivo en lugar de nostálgico”, dice Mason. 

Mason añade: “La pista 3, Honey Pie, se sitúa entre el presente y la tradición. Hay una clara conexión con el lenguaje del Lindy Hop, pero quería que la melodía sonara viva en lugar de nostálgica. Curiosamente, la melodía me llegó durante un concierto de improvisación libre en trío. Recuerdo que uno de nuestros amigos en común, entre el público, reaccionó y cantó la melodía sin parar durante el resto de la noche, y supe que tenía algo bueno. También hay un coro con gritos más adelante en el arreglo porque me encanta la idea de que un trío interprete la función del coro con gritos de una big band. Mi momento favorito ocurre en medio del grito, cuando la banda baja el volumen lo suficiente como para que se oigan claramente los pies del bailarín. Es como si se hubieran integrado al arreglo”. Una canción que no suena nueva.

“La pista 4, “Carolina Waltz”, comienza con Felix meditando sobre un ostinato mientras Domo toca suavemente con sus manos, creando una atmósfera introspectiva. Hay un aire romántico y dramático en esta melodía que me encanta. Mi momento favorito llega casi al final, cuando los bailarines se funden en un tierno abrazo mientras continuamos con el vals de fondo. Es una de las melodías más tiernas del álbum” afirma Mason. De nuevo los acordes del piano me llevan a otra composición. Uno de los mejores momentos del álbum.

“La pista 5, “This or That”, fue la primera que tocamos juntos ese día, y se puede apreciar la frescura en la grabación. Mi momento favorito ocurre después de la despedida, cuando se oye a Reyna y LeAndre inspirados gritando: «¡Vamos, vamos!». El solo de bajo de Felix es otro punto culminante, ya que en lugar de abordarlo de forma convencional, opta por un solo de bajo caminante. Me quedé tumbado durante su solo porque quería que el oyente escuchara cómo se desarrollaba su proceso creativo. Al final de la melodía, empiezo a soplar en el registro agudo del piano y se oye a Reyna decir: «¡Bien!». De una manera profundamente emotiva y alentadora. Había muchísimo amor en el ambiente”. Nos dice Mason. Esta canción fue una de las que se grabaron en una sola toma.

Mason escribe: “La pista 6, Nightcap, es probablemente la melodía más suave del disco. LeAndre se sintió inmediatamente atraído por ella y dijo que le recordaba a su ciudad natal, Houston, Texas. La canción acabó convirtiéndose en su tema principal, y fue muy divertido verlo interpretarla. También hay un momento durante mi solo en el que Reyna empieza a repetir con su voz las frases que toqué. Esas interacciones fueron sutiles, pero demuestran lo cómodos que nos sentíamos el uno con el otro ese día”. Tras un largo día de trabajo, ¿qué mejor que tomar algo en un local o en el lobby de un hotel, con una trío en directo interpretando esta melodía?. 

El álbum cierra con una interpretación de “One United”, grabada en directo en el Dizzy's Club. Grabada originalmente en el álbum debut de Mason de 2023, “The Southern Suite”, esta versión en directo demuestra cómo la melodía ha evolucionado con el tiempo. Mason dice: “Para cuando la interpretamos en Dizzy’s esa noche, ya llevábamos años tocándola, y por eso empezó a cobrar vida propia. Al principio de esta versión, empiezo a citar fragmentos de canciones antiguas que he escrito, como Sean’s Theme y Kiss Me, y la banda las capta al instante. Se puede oír cómo interactuábamos entre nosotros de forma juguetona a lo largo de toda la grabación; no podíamos parar de reír y divertirnos. Incluir una grabación en directo al final del álbum nos pareció importante porque las grabaciones de estudio capturan cómo suena una canción en pleno proceso de creación, pero esta grabación captura la otra cara de la moneda: lo que sucede después de que una canción haya pasado años en los escenarios”.

“State of the Art”  es un disco elegante, relajante, magníficamente interpretado, con un swing perfecto, que se asimila con la primera escucha. 

La Habitación del Jazz


viernes, 30 de octubre de 2026

BRAFF / ELDH / KÖNIG CD: Outside



Pistas

1.Vienese Grøt à la Berlinaise 2.3TOES 3.Cycle 4.Crémines


Intérpretes

Malcolm Braff – piano

Petter Eldh – contrabajo

Lukas König – batería


Sello discográfico: Unit Records   

Grabado en Les Suites du Pantographe, Maison-Matrice, Crémines, Suiza del 5 al 11 de agosto de 2020

Publicado el 16 de octubre de 2026


El pianista y compositor Malcom Braff , nació en Brasil, cuando su padre era misionero en Río de Janeiro. Su vida transcurrió en constante movimiento: Río, Cabo Verde, Dakar. Fue en Dakar (Senegal) donde se inició en la música. Llegó a Suiza a los 13 años, ya provisto de una formación multicultural y un enfoque espontáneo del piano.

Considerado por muchos músicos como una especie de gurú o padrino del jazz suizo, ha sido una figura destacada en el mundo de la música durante más de 25 años. Ha publicado una veintena de álbumes con diversos grupos, en sellos como Blue Note,  Enja y Unit Records.

Su espíritu inquieto le llevó a estudiar filosofía, hebreo y musicología. Asimismo, cursó estudios en los conservatorios de Neuchâtel y Ginebra, pero pronto sintió que el rigor académico le resultaba demasiado asfixiante, por lo que abandonó dichas instituciones. En 1989, descubrió el jazz. De hecho, llegó a matricularse en una escuela de jazz en Lausana, pero terminó dejándola también, por la misma razón ya mencionada.

Hace veinticinco años, todos a orillas del lago Lemán sabían ya quién era Malcolm Braff. A su alrededor circulaban historias de leyenda: veinticuatro horas de música ininterrumpida en un antiguo templo corintio en pleno centro de Vevey (Suiza); un concierto con un piano suspendido de un globo aerostático... Y, por supuesto, su melena, que le dota de un aspecto, cuanto menos, original. 

El contrabajista y compositor Frans Petter Eldh nació en Gotemburgo (Suecia). Ha desarrollado gran parte de su trayectoria profesional inicialmente en Dinamarca y, desde 2009 reside en Berlín (Alemania).

Creció en una familia de artistas. A los ocho años comenzó a tocar la guitarra y a los nueve compró su primer álbum de hip-hop. Tres años más tarde, cambió la guitarra por el contrabajo. A los trece años, influido por la música de Charlie Parker, se introdujo en el jazz. Recibió su primera formación musical entre 1999 y 2002 en la Escuela de Música Sinclair, en Uddevalla (Suecia). Continuó sus estudios entre 2002 y 2004 en la Escuela de Jazz de Skurup (Suecia), para posteriormente trasladarse a Copenhague (Dinamarca), donde cursó estudios en el Conservatorio de Música Rítmica. Obtuvo su máster en 2009. A mediados de 2010, colaboró ​​con Django Bates en “Conformation” (2011), un álbum de homenaje a Charlie Parker, entre otros proyectos.

En 2006 fue galardonado con el Premio Internacional de Jazz de Getxo (España) junto a Marius Neset por el álbum “People Are Machines” y en 2012 recibió el Premio de Jazz Alemán (New German Jazz Award) con el grupo Schneeweiss und Rosenrot por el álbum “Pool”. 

El austriaco Lukas König estudió en el Conservatorio Gustav Mahler de Viena (Austria), la Universidad Anton Bruckner de Linz (Austria) y la HKB de Berna (Suiza). En 2009 recibió la “Beca Nueva York” del Premio Hans Koller, y en 2014 obtuvo el Premio de Jazz de Bremen (Bremen Jazzpreis) y el galardón Bawag P.S.K. Next Generation. En 2018, el Klangforum Wien estrenó su composición Stereogram1 en el Konzerthaus de Viena y, en 2021, fue seleccionado como artista de la Shape Network. Además de actuar en festivales de todo el mundo, ha colaborado con Reggie Washington, Steven Bernstein, Kazuhisa Uchihashi, Audrey Chen, Julien Desprez, Chris Pitsiokos, Jamaaladeen Tacuma, Briggan Krauss, Dorian Concept, Leo Riegler, Freya Edmondes, Peter Kutin, Nik Hummer, Michael Fischer, Elliott Sharp, Almog Sharvit, Brandon Seabrock, Adam O’Farrell, David Leon, Wolfgang Puschnig, Thomas Gansch, Andy Manndorff, David Murray, Die Strottern, Paul Urbanek, Phil Yaeger, Wolfgang Schiftner, Martin Eberle,  y muchos otros. 

Los tres músicos han publicado el álbum titulado “Outside”. En realidad se acerca más a un EP que a un LP: cuatro temas, con la firma de Braff, y una duración de veintitrés minutos. 

En el primer corte, “Vienese Grøt à la Berlinaise”, Braff comienza con un breve solo a modo de danza más cercana al barroco que al jazz. Le siguen König, con golpes enérgicos y secos en la caja con un ritmo entrecortado y progresivo y Edlh, que confiere al contrabajo un sonido amaderado, no exento de dureza, marcando caminos ambiguos y serpenteantes, que colaboran a una sonoridad de ritmos cambiantes y  métricas complejas que se despliegan de forma natural. Durante gran parte del desarrollo del tema, el volumen de los tres instrumentos está a la misma altura lo que contribuye a aumentar la intensidad que transmite. Los tres músicos son protagonistas, nadie permanece en un segundo plano. Todos añaden tanta complejidad rítmica como les es posible, sin dejar de lado el argumento central de la pieza. Un comienzo muy interesante

Braff no busca el virtuosismo, más bien busca hasta donde  puede llevarle una frase, a él y a sus compañeros. Tras una idea preliminar, la desarrolla para desviarse de ella cuando menos te lo esperas, dejándote “colgado de la brocha sin una escalera bajo tus pies”.

En “3TOES”, el segundo tema del disco Braff se pone el gorro de Monk. Los tres instrumentos establecen una conversación, en la que nadie lleva la voz cantante, todos tienen el mismo peso en esta breve canción, de fuerte  improvisación, donde las líneas emprendidas por cada uno de los  músicos convergen y avanzan hacia un mismo objetivo: el disfrute de la interpretación y de su escucha.

Eldh posee una enorme capacidad rítmica. Sus líneas tienen una lógica muy personal que parecen eludir la lógica habitual del acompañamiento, separándose de donde debería estar, según los cánones establecidos. Sostiene cada uno de los momentos de la pieza pero su deseo de escapar es constante. 

En “Cycle”, el corte de mayor duración, casi nueve minutos, de nuevo la sensación de un desorden “ordenado” se apodera del oyente. Cada músico parece seguir su camino distinto, pero es falso. Todo converge, todo tiene un porqué. Braff ejecuta bellas notas de corte clásico. La música fluye sin prisas, sutil y melancólica. Dentro de una atmósfera de grandeza palaciega. No faltan la características rupturas de ritmo del trío. La labor de Edlh al contrabajo es colosal. Como la de König y Braff. El tema concluye con unas inquietantes notas de Braff que resuenan secundadas por la batería. Otro gran tema.

En cada golpe de baqueta de König hay tensión, una intención escondida. König no se limita a marcar el compás: lo pone a prueba. La batería deja de ser el instrumento que mantiene a los demás dentro del tiempo para convertirse en un transgresos  del mismo.

El álbum concluye con “Crémines”. Es sorprendente la capacidad rítmica de estos tres músicos, su provocadora interacción  y la química que desprenden. La improvisación se apodera de ellos, los engulle, les marca metas casi imposibles de conseguir, pero salen airosos gracias a su dominio instrumental.

“Durante años he ido desarrollando mi propio enfoque del ritmo, profundizando en él año tras año, en gran medida por mi cuenta. Este tipo de trabajo conlleva un riesgo: cuanto más te adentras, más construyes una forma de concebir el tiempo que resulta difícil de compartir; hasta que, en cierto punto, terminas hablando prácticamente contigo mismo. Por eso, grabar este disco con Petter Eldh y Lukas Koenig significa mucho para mí. Son verdaderos maestros del ritmo, y tener la oportunidad de hablar de ello —y de tocarlo— con músicos que lo perciben a este nivel es algo que no doy por sentado. Me siento verdaderamente afortunado, y privilegiado, de participar en esta conversación con ellos” afirma Malcolm Braff.

Este no es un trío de piano habitual, no hay un liderazgo evidente. Es un trío de ritmo con un  enfoque  audaz, generador de una música hermosa y rebelde.

Un trío que dialoga continuamente; que se ponen retos unos a otros. Retos que superan con altísima nota. 


La Habitación del Jazz



lunes, 26 de octubre de 2026

STEPHEN BYTH CD: Growth In Stasis

 


Pistas

1.Seed of Thought 2.All is Not Lost 3.The Light in Everything 4.Cutting Ties 5.New Eyes 6.Freedom (!/?) 7.Illusions 8.Time is Now 9.Growth in Stasis 10.Upon Reflection


Intérpretes

Stephen Byth – saxo tenor, clarinete (3-5,7,9,10), flauta (1,3-5,7,9), clarinete bajo  (1-3,7,10)

Yessaï Karapetian – piano, sintetizadores, 

Simón Willson – contrabajo 

Angus Mason – batería 

Alexandra Ridout - trompeta (4,6,8,9)

Alfredo Colón – saxo alto (4,6,8,9)

Caleb Smith - trombón (4,6,8,9)

John Ellis – clarinete bajo (4,6,8,9)


Sello discográfico: Earshift Music   

Grabado el 27 de octubre de 2025, en el Hotel Samurai de Astoria, Queens. Grabación adicional en los estudios 434 de Brooklyn.


 Publicado el 16 de octubre de 2026


El saxofonista,  compositor y arreglista Stephen Byth, nació  en Melbourne, Australia, residente en Nueva York (EE.UU). Es reconocido por la crítica como una nueva voz fascinante en el jazz australiano.

Ha sido galardonado con el primer premio en los National Jazz Awards (Australia) de 2024, el premio ASCAP Herb Alpert para Jóvenes Compositores de Jazz (EE. UU.) de 2024 y el premio Australian Jazz “BELL” de 2021 al Joven Artista de Jazz Australiano del Año, además de varias nominaciones a los premios GRAMMY y ARIA. Byth se ha consolidado rápidamente como un saxofonista muy solicitado. Ha actuado/grabado con Joe Lovano, Paul Grabowsky, Kris Davis, Danilo Pérez, Walter Smith III, Barney McAll, Anat Cohen, Julien Wilson, Chris Cheek, Jamey Haddad, Sam Anning, Alain Mallet, Tony Gould y la Orquesta Sinfónica de Melbourne entre otros. Su trayectoria lo ha llevado a actuar en Estados Unidos, Australia, Francia, Italia y Japón.


En 2021, Stephen lanzó su álbum debut, “Reparations”, y en 2022 el EP con cuatro pistas, ”Welcome, Melancholia”, un sentido homenaje a tres pilares de la música afroamericana: John Coltrane, Duke Ellington y Wayne Shorter, quienes han sido una fuente inagotable de inspiración para Byth a lo largo de su trayectoria musical.

“Growth in Stasis”, su segundo álbum como líder,  surgió de una pregunta que Byth le hizo a Wayne Shorter durante un taller: ¿cómo se puede transformar el veneno en medicina a través de la música? La respuesta de Shorter fue, como siempre, concisa: “El veneno es la medicina”. Byth adoptó esa idea, y se convirtió en un principio fundamental de “Growth in Stasis” que en palabras de Byth: “refleja un intento constante de comprender las numerosas contradicciones que dan forma a la vida contemporánea”.

Byth se rodea de un un increíble grupo de músicos radicados en Estados Unidos, todos ellos figuras activas en la escena musical creativa de la ciudad de Nueva York. El cuarteto principal reúne a Byth con la pianista Yessaï Karapetian, el bajista Simón Willson y el baterista Angus Mason. En cuatro temas, el grupo se amplía con la trompetista Alexandra Ridout, el saxofonista alto Alfredo Colón, el trombonista Caleb Smith y el clarinetista bajo John Ellis.

La puerta de entrada a “Growth in Stasis” es un breve tema de algo más de minuto y medio titulado “Seed of Thought”. Una pieza potente y cautivadora, que nos anticipa lo que viene después.  

Sigue “All Is Not Lost”, donde la delicadeza se conjuga con  un ritmo cinematográfico 

La balada “The Light Is Everything” recuerda a las melodías de Ellington hasta que se adentra en un modo modal al estilo de Coltrane. Estamos ante un proceso compositivo que echábamos de menos en el panorama jazzísitco actual. El mejor momento del álbum. 

En “Cutting Ties”, el sonido cinematográfico es protagonista, a lo que contribuyen las aportaciones de Ridout y Ellis con la trompeta y clarinete bajo, respectivamente. Una característica en Byth es la habilidad para introducir cambios rítmicos, una complicación armónica o un cambio inesperado de textura, todo ello de forma natural sin presión, que obligan a cambiar el chip de escucha activado hasta ese momento.

En “New Eyes”  la influencia de Shorter es evidente. Un tema relajado , donde el baterista Mason impulsa el ritmo con su agradable energía, junto a las líneas de bajo sumamente melódicas de Willson.

Byth compone música que puede resultar, a primera escucha,  atractiva pero  sin llegar a ser predecible.

“Freedom (!/?)” tiene sabor a tango y arreglos orquestales que amplían el espectro sonoro.

La dulce “Illusions” nos propone un momento reflexivo con un piano que se repite durante su desarrollo.

La enérgica “Time Is Now” nos transporta a las Jazz Brass Bands con notables solos del trombonista Caleb Smith y Byth al saxo tenor.

La relación de Byth  con la música clásica es evidente, de modo que sus composiciones a menudo muestran una  orquestación y el desarrollo formal propios de la música de cámara europea.

El corte que da nombre al álbum “Growth in Stasis”, da el protagonismo a los vientos, con momentos de intensidad cambiante.   

El titulo que cierra es  “Upon Reflection”, otra breve pieza de minuto y medio de duración, que como la que abría el disco, “Seed of Thought”, es todo un compendio de la filosofía coltreniana. 

En general, personalmente prefiero los momentos interpretados por el cuarteto, frente a los temas en los que se amplia a octeto.

Sobre el álbum, Byth reflexiona: “Esta música se inspira en la tensión entre fuerzas opuestas: cómo las experiencias dolorosas pueden volverse profundamente transformadoras; cómo el deseo de estabilidad coexiste con una fuerte atracción hacia el riesgo y lo desconocido; cómo el blues puede albergar melancolía y esperanza a la vez; cómo la confusión y la ansiedad suelen ser etapas necesarias antes de que surja la claridad; y cómo estar verdaderamente presente se ha convertido en una tarea cada vez más difícil en el mundo moderno”.

Byth no intenta recrear la música de Shorter. El homenaje más interesante es filosófico. Al igual que Shorter, utiliza la  ambigüedad en sus composiciones, sin que lleguen a explicarlo todo.


La Habitación del Jazz


lunes, 19 de octubre de 2026

SARAH HENEGHAN CD: Tiny Sacred Gaps

 


Pistas

1.It Flows Back To You 2.Wings & Locomotion 3.Heath 4Light Poles 5.Train Coming, Train Going 6.The Rhondda Line 7.To The Root, To The Leaf 8.Water Never Leaves


Intérpretes

Sarah Heneghan – batería, electrónicos, guitarra, sampling

Ben Gaunt - piano, Rhodes

Charlotte Keeffe - Trompeta, Flugelhorn


   

Grabado en Balcony Studios, Sheffield, UK 

Publicado el 9 de octubre de 2026


Originaria de los valles de Rhondda en Gales, Sarah Heneghan es una baterista y compositora británica atraída por lo inusual y lo curioso. Su música fusiona la improvisación con influencias del jazz del norte de Europa, el folk, el minimalismo y el post-rock.

El descubrimiento de Kaki King, una guitarrista de fingerstyle, le dejó una profunda huella, convirtiéndose en su mayor influencia, junto con Radiohead. Su padre era un gran fan de Steely Dan, lo que propició que escuchara mucho su música cuando era niña. Durante su infancia y adolescencia su formación inicial musical fue la guitarra y el piano, hasta que al comienzo de los veinte años de edad, empezó a tocar la batería. 

Ha actuado en festivales como el EFG London Jazz Festival, el Manchester Jazz Festival y el Liverpool International Jazz Festival, así como en salas como el Ronnie Scott's Jazz Club, el Barbican Centre y el Southbank Centre.

Lleva diez años impartiendo clases de batería y otros instrumentos. Actualmente enseña batería en el Departamento de Música de la Universidad de Sheffield y en la Escuela Birkdale. En 2021 creó el proyecto comunitario Key of She para mujeres y personas de género no binmario, y lidera el programa de desarrollo artístico Footprints. También ha sido mentora de artistas a través del Manchester Jazz Festival y sus propias iniciativas comunitarias, al tiempo que promueve activamente la escena del jazz del norte del Reino Unido y a sus artistas.

Su último lanzamiento hasta la fecha es “Tiny Sacred Gaps”,  un álbum que fusiona improvisación, jazz nórdico, folk, post-rock, minimalismo y electrónica ambiental.

Junto a Heneghan completan el trío, el pianista de formación clásica  Ben Gaunt (piano, Rhodes)  y la improvisadora Charlotte Keeffe (trompeta, fliscorno).

El disco contiene ocho composiciones originales de Heneghan.

El tema que abre el disco, “It Flows Back To You” nos deja entrever la estructura de lo que viene a continuación, como la alegre y juguetona  “Wings & Locomotion” o la preciosa “Heath” que comienza con un piano dubitativo, una trompeta más decidida y una batería que hace pausas antes de decidirse. Poco a poco la melodía se asienta y el piano ejecuta una serie de notas a las que se suman la trompeta y batería aumentando la intensidad emotiva, para finalizar el piano solo.

Muchas de las piezas del álbum fueron compuestas al piano. Heneghan, en sus composiciones, incorpora la batería al final.

“Light Poles” fija la atención en una cascada de notas repetitivas del piano, a modo de lluvia, generando una impresión minimalista no exenta de emoción.

“The Rhondda Line” nos habla de los valles Rhondda, un lugar claramente muy querido para Heneghan. Trompeta y piano dialogan e improvisan con la batería marcando un fuerte ritmo, que da paso a una electrónica roquera para volver al punto de partida y cerrar el tema.

“Water Never Leaves”, nos presenta a un lírico Gaunt, a la vez que Keeffe lanza frases cortas y entrecortadas, dando paso a una electrónica de amplio sonido orquestal que se desvanece hasta desaparecer.

“To The Root, To The Leaf” es un tema repetitivo, algo cómico, de menos impacto emocional que los anteriores.

Heneghan reúne las diversas influencias musicales que han marcado su obra, creando un álbum donde la improvisación y la composición se fusionan si el menor esfuerzo.

El sonido de “Tiny Sacred Gaps” es sencillo, evocador de paisajes, viajes, costa y campo, donde destacan el color instrumental y la interacción del conjunto.


La Habitación del Jazz






viernes, 16 de octubre de 2026

TOKUNBO CD: Lost & Found

 



Pistas

1.Cocoon 2.Stop Motion Movie 3.70s Magazine Memory 4.On The Corner Of Oak Street 5.Polaroid Life 6.Lost My Ace 7.Under Water 8.Ballerina 9.Empty Nest 10.True DNA 11.When The Summer Ends 12.To Be Alive 13.It’s Alright


Intérpretes

Tokunbo - voz, coros

Ulrich Rode – guitarra acústica, guitarra eléctrica, ukulele, bajo eléctrico, teclados, coros

Christian Flohr – bajo eléctrico, bajo acústico

Matthias ‘Maze’ Meusel – batería, percusión, teclados, piano

Anne de Wolff – violín, viola, chelo, vibrafono, coros

Phil Siemers – voz (5)


Sello discográfico: Yoruba Girl Records   

Grabado en el estudio BluHouse de Hamburgo (Alemania)

Publicado el 25 de septiembre de 2026 


Criada en Nigeria, la artista germano-nigeriana Tokunbo Akinro, desde el inicio de su carrera en solitario, en 2013, fusiona sonidos exóticos y pop en canciones que canta con el corazón. Su trayectoria ha sido reconocida con varios premios, incluyendo el Gran Premio en el Concurso de Composición John Lennon 2023 y una medalla de plata en los Global Music Awards 2021, así como cinco premios German Jazz Awards. 

Ha actuado junto a numerosas estrellas, como Gregory Porter o Dee Dee Bridgewater por citar sólo dos. En 2020, año de la pandemia, cofundó #AirplayForArtists, una iniciativa que abrió camino a músicos independientes en la radio nacional.

Anteriormente, Tokunbo fue la voz de Tok Tok Tok, con giras mundiales y conciertos de gran repercusión junto a la Orquesta Pops de la NDR y la Orquesta de Cine de Babelsberg. Además, Tokunbo es muy respetada en el mundo del audio de alta fidelidad.

Tokunbo lanzó su álbum debut en solitario, “Queendom Come”, en 2014 que la revista Jazzthetik describió como «un álbum maravilloso, repleto de canciones pegadizas, interpretadas por una voz de una belleza deslumbrante».

Su segundo álbum, “The Swan”, recibió una beca de la Fundación Initiative Musik del gobierno alemán y

obtuvo una importante atención mediática y de la crítica, especialmente de la prensa especializada en música de calidad. «…uno de los álbumes más magistralmente producidos de Alemania. Maravillosamente cantado e interpretado.» . Su tercer álbum en solitario, “Golden Days”, que fusionaba la composición folk jazz con elementos country, fue aclamado como un clásico instantáneo por la prensa.

“Lost & Found” es su cuarto álbum en solitario; una colección de canciones acústicas donde continúa perfeccionando el sonido «Folk Noir» que se ha convertido en su sello distintivo, fusionando folk, pop, con ligeros matices de jazz. Trece canciones que nos describen recuerdos que abarcan tres generaciones, desde su infancia en Nigeria,  su adolescencia en Alemania y la maternidad y su vida como artista. Escritas durante retiros en una casa en un árbol y junto al Mar del Norte.

Le acompañan sus colaboradores habituales: Ulrich Rode (guitarra, bajo, teclados, bajo británico), Christian Florh (bajo), Matthias Meusel (batería, percusión, teclados, piano), Anne de Wolff (vibráfono,  voz) y el invitado Phil Siemers (voz),

El disco abre con “Cocoon” una sugerente y delicada canción, intimista donde la guitarra acústica  de Rode acompaña de forma impecable a la voz aterciopelada de Tokunbo. 

En "Stop Motion Movie", desarrolla un estilo más folk-pop, siempre entro de los cánones propios de su personal estilo. 

"70s Magazine Memory" nos transporta al primer encuentro de sus padres, momento sin el cual la narradora no existiría. Canción al más puro estilo folk de los años 70.

“On The Corner Of Oak Street” mantiene ese estilo que recuerda a una incipiente Joni Mitchel. 

“Polaroid Life” » explora diferentes formas de amor a dúo con el vocalista invitado Phil Siemers. 

“Lost My Ace” es algo más oscura, dentro de lo oscura que pueden ser las canciones de Tokunbo..

Al reflexionar sobre su trayectoria, Tokunbo se dio cuenta de que sus cuatro álbumes en solitario se alinean naturalmente con los elementos clásicos. Si “Queendom Come” representa el fuego, “The Swan” el aire y “Golden Days” la tierra. Este cuarto “Lost & Found” se convirtió en el álbum del agua, y “Under Water”  es su mejor representante, ofreciendo una reflexión sobre el presente. “Ballerina”, es un tema rítmico, sonido bailable de los 80.

A lo largo del álbum, Tokunbo nos habla y reflexiona sobre  experiencias personales. En “Empty Nest” mira hacia algo que es inevitable: la partida de los hijos del hogar.

"True DNA" habla de las barreras que aún enfrentan las mujeres. Un tema reivindicativo, a ritmo country. 

"When The Summer Ends" es un tema alegre pero no exento de nostalgia.

En “To Be Alive” reflexiona sobre la responsabilidad hacia las futuras generaciones. Una bonita y sencilla canción rebosante de lirismo.  

El disco cierra con "It's Alright", con el que nos liberamos de las cargas emocionales asimiladas en los temas anteriores.

Sus canciones, muy personales, las interpreta con una dulzura casi susurrada, con su voz suave y cálida. 

Tokunbo impregna a las canciones de una familiaridad cercana, sin buscar grandes gestos, con tranquilidad.

El resultado es un álbum alejado del jazz pero elegantemente elaborado.

La Habitación del Jazz


lunes, 12 de octubre de 2026

EMILE PARISIEN CD: Floating

 

Pistas

1.Asian Songs & Rhythms, No. 40 2.Bonbon 3.Olive Branch 4.Badhra 5.Portal 6.66 7.Ruth 8.Nusrat 9.As It Comes and as It Goes 10.El Toro 11.Arco 

Intérpretes

Emile Parisien - saxo soprano

Yaron Herman – piano

Linda May Han Oh – contrabajo, voz

Prabhu Edouard - tabla, percusión, voz


Sello discográfico: ACT Music   

Grabado el 14 y 16 de mayo de 2026

Publicado el 25 de septiembre de 2026

Figura clave del jazz francés creativo e inspirador, Emile Parisien ha recorrido el comienzo del siglo XXI como pocos: estrella emergente de Marciac a principios de milenio, el saxofonista alto y soprano se ha dedicado a explorar la tradición y la historia, trascendiéndolas con creces. Esta evolución se debe en gran medida a la curiosidad de Emile Parisien, cuyo perfil como estrella emergente del jazz se ha ido refinando gradualmente para revelar un artista más complejo y de mente aguda, más allá de las apariencias.

Desde sus colaboraciones con Daniel Humair, Vincent Peirani, Joachim Kühn y Michel Portal hasta su innovador trabajo junto a Jeff Mills y con su cuarteto en el sello  ACT, Emile Parisien se ha consolidado en Francia y en toda Europa como un catalizador de nuevas ideas, expandiendo los límites de los territorios musicales establecidos (más recientemente dentro del proyecto XXXX, junto a Wollny, Lefebvre y Lillinger, también en ACT. 

El origen de este disco fue el encargo del Théâtre de la Cité internationale de Paris al saxofonista, de un concierto para cerrar una residencia de dos años en ese centro. Parisien se planteó reunir a músicos a quienes valoraba especialmente por su sonido, su personalidad y su singularidad, además de su amistad. Los músicos elegidos fueron tanto músicos con los que había trabajado frecuentemente, como es el caso del pianista Yaron Herman y el tablista Prabhu Edouard, junto a una artista con la que tenía ganas de colaborar desde hace años, como es la estupenda contrabajista Linda May Han Oh, de la que Parisien dice: "Linda tiene muchísimo potencial. Es una contrabajista fantástica con una técnica ilimitada, pero solo utiliza lo que la música realmente necesita. Linda es una fuerza de la naturaleza; da solidez y unifica los muchos componentes de esta música.”

El pianista Yaron Herman fue una elección natural: llevan dos décadas tocando juntos, pero estaban tan inmersos en sus propios proyectos que los encuentros musicales se habían vuelto escasos. El álbum de Herman, "Alter Ego", fue la primera grabación de ACT en la que participó Emile Parisien, por lo que la invitación recíproca del saxofonista para aparecer en "Floating" cierra un ciclo después de muchos años. 

El saxofonista también llevaba tiempo soñando con volver a trabajar con el percusionista de tabla Prabhu Edouard sobre todo por su capacidad para adaptarse a una gran variedad de contextos musicales y abrir nuevos horizontes.

Este concierto estaba concebido como un encuentro sencillo, una actuación única. Coincidió con una etapa muy turbulenta, intensa e inquieta de su vida: innumerables proyectos, muchos conciertos, sesiones, compromisos y conflictos.

Tan sólo dos conciertos en directo sirvieron para que Parisien y sus acompañantes comprobaran que merecía la pena registrar esas canciones, y casi un año después, el cuarteto entró al estudio durante solo dos días (14 y 16 de mayo de 2026) , decididos a capturar la misma espontaneidad y frescura de aquella noche. Grabar el álbum en solo dos días fue, según Parisien, una empresa arriesgada, pero también la mejor manera de dar rienda suelta a la espontaneidad, la escucha y la improvisación.

“Floating” hace el décimo noveno disco a su nombre, lo que busca es la quietud y la tranquilidad, tanto del cuerpo como el alma. «En esencia, esta música trata sobre la paz, la poesía, la dulzura y el amor», ha afirmado el saxofonista sobre este trabajo.

Salvo un par de versiones, el resto de las once canciones que componen “Floating” son creaciones de los miembros del grupo.

El disco comienza con “Asian Songs & Rhythms, No. 40” de Georges Ivanovitch Gurdjieff y Thomas de Hartmann, una apacible y espiritual melodía en la que la tradición oriental se fusiona con lo clásico occidental, sin prisas, lentamente. Una bella composición y una bella interpretacion.

Para Parisien, la bajista Linda May Han Oh es el elemento unificador de toda la sesión. 

La otra versión del álbum es “Badhra” de Anouar Brahem, el fantástico tema que abre su álbum de trío “Thimar”. Parisien lo introduce con el soprano, de nuevo evocando lugares orientales. 

Parisien contribuye con los temas  “Bonbon”, que rebosa vitalidad y ritmo y “66”, más melódico e introvertido.

“Portal” la firman Parisien y Herman  y es toda una exhibición de Edouard a la tabla y cantado. A destacar, junto al soprano, el solo de piano de Herman, absolutamente jazzístico y muy coltreniano. Uno de los mejores cortes del ábum.

Herman firma otras cinco composiciones más. Las baladas con ritmo de vals “Olive Branch” y “Ruth”, esta última mucho más jazzística. “Nusrat” es otro guiño a la música de la India con matices occidentales. Pieza desenfadada que invita al baile. 

"Cuando Yaron toca, se sumerge por completo en la música, igual que yo", dice Parisien. "Compartimos un estilo melódico, sin perder la libertad; eso era especialmente importante para mí en esta grabación".

 "Prabhu realmente hace que nuestra música despegue", dice el saxofonista. "Su inteligencia musical y la ligereza y agilidad con la que toca... "Toca su instrumento y le permite superar todas las barreras".

“El Toro” y “Arco” completan las cinco composiciones de Herman. La primera es otra exhibición de Edouard, llena de ritmo mientras que la segunda es más calmada y sugerente. 

Linda May Han Oh firma “As It Comes And As It Goes”, un breve momento de reflexión y una oportunidad para escucharla en solitario. Un bello diálogo consigo misma.

“En el fondo, esta música trata sobre la paz, la poesía, la dulzura y el amor”, dice el saxofonista Parisien sobre el álbum “Floating”. Una mezcla de música que integra jazz moderno y tradicional e  influencias de sonidos tradicionales de otras culturas, fundamentalmente la India, sobre todo gracias a la aportación de Edouard.

“En un mundo tan lleno de preocupaciones y conflictos, donde todo parece moverse cada vez más rápido y en todas direcciones, quería que esto fuera un contrapeso a todo esto” afirma Parisien.

"Me abrí por completo a esta música durante un período realmente difícil», explica Parisien sobre la génesis de la grabación. “Creo que la delicadeza es la mejor manera de afrontar los conflictos. Es música en la que se percibe claramente la fuerza de los músicos al escucharse y comunicarse entre sí. Además, subraya la importancia de dar espacio a diferentes perspectivas para crear juntos algo que sea más que la suma de sus partes”.

Hacemos nuestras sus reflexiones.

La Habitación del Jazz


jueves, 8 de octubre de 2026

JACOB WICK CD: I’ll Make You Coffee While You Still Sleep

 

Pistas
1.Every day I stand on the balcony and hope you walk by 2.New Jersey Turnpike 3am cold coffee stale milk 3.Fate should have made you a gentleman's 4.Sentado en la barra con un nazi y Ramón 5.Ya 6.My Way 7.Paso y vamos juntos caminando de la mano 8.Un día nos vamos a morir 9.Every Time We Say Goodbye

Intérpretes
Jacob Wick - trompeta, voz 
Gibrán Andrade - batería 
Alonso López Valdés - bajo 
Federico Sánchez - guitarra

Sello discográfico: Ropeadope Sur   
Grabado el 22-23 de marzo y 16 de julio de 2025 en  Pedro y el Lobo en  Ciudad de México  
Publicado el 18 de septiembre de 2026

Jacob Wick, trompetista, compositor e improvisador estadounidense, nació en Illinois. En 2014 se mudó desde :os Angeles a Ciudad de México (Mexico), con su entonces pareja. “La relación no duró, pero me enamoré por completo de la ciudad”. Hizo sus estudios en la Universidad Estatal de Nueva York (SUNY), Colegio Purchase con Jon Faddis (trompeta) y Liz Phillips (arte sonoro). Posteriormente realizó una maestría (MFA) en el taller de "Social Practice" del California College of the Arts. Su obra se ha presentado en lugares destacados como Issue Project Room, Tonic, Ftarri y el Museo de Arte Contemporáneo de Chicago. Ha colaborado con artistas como Claire Rousay, Mabe Fratti, Helado Negro, Toshimaru Nakamura, Michael Foster y Federico Sánchez.

Wick encontró una nueva perspectiva y una profunda fuente de inspiración en  Ciudad de México. “No sé si es México, o si es simplemente salir de tu contexto habitual (sobre todo si tu contexto habitual es blanco, occidental, heterosexual y cisgénero), que es como la base de la normalidad, y luego ir a un lugar donde esa no es la base de la normalidad y empezar a poder —si quieres, o quizás si no quieres— verlo desde una perspectiva diferente” afirma Wick. Actualmente dirige dos grupos: el Cuarteto Jacob Wick y el Ensamble Jacob Wick.

Su último álbum publicado es “I’ll Make You Coffee While You Still Sleep” un álbum de jazz íntimo, atípico  y poco convencional, donde rememora una sucesión de fragmentos de vida, momentos íntimos, deseos y situaciones, lo que Wick llama el “tiempo queer”, historias personales y paisajes sonoros cinematográficos. Combina composiciones originales con versiones de clásicos, reinventadas. 

Wick se rodea de antiguos colaboradores y grandes amigos: Gibrán Andrade en la batería, Alonso López Valdés en el bajo y Federico Sánchez en la guitarra.
“Conozco a estos chicos desde hace mucho tiempo y nos hemos vuelto muy cercanos. Confío plenamente en ellos como personas y como músicos. Por eso están en mi banda” afirma Wick.

Wick comenzó  a cantar relativamente tarde. Su  expresión vocal es verdaderamente original y apartada de lo que se entiende por una interpretación tradicional. Suena a desesperación, a reencuentros y pérdidas, amargura, convirtiéndose en un instrumento más (prefiero su faceta de trompetista).

La música que nos brinda Wick es fragmentada, extraña, a veces deliberadamente difícil, con estructuras rítmicas cambiantes y una fuerte interacción colectiva.
En el álbum el  jazz se funde con elementos de la canción estadounidense, la improvisación y música experimental.
El planteamiento del álbum no deja indiferente al oyente, obligándole a tomar una postura radical de aceptación o rechazo.

Ciertamente, este no es un álbum fácil de abordar, más bien diría que es difícil de abordar incluso, para alguno, podría ser irritante.
No se puede decir que el resultado esté pulido, quizás intencionadamente no planificado y pulcro, resultando  una experiencia auditiva, curiosa y extravagante. 

En general, el sonido es oscuro y caótico, pero quizás deba de ser así para encajar con la naturaleza del álbum.
Hay algo claramente inconexo en estos temas, pero esa fragmentación funciona (o no), es una deconstrucción burlesca y áspera, desordenada, pero controlada, y esencialmente provocadora. 

La Habitación del Jazz

lunes, 5 de octubre de 2026

EMIL INGMAR CD: Polaroids

 


Pistas

1.Polaroids 2.Bjurtjärn 3.June 4.Birch Song 5.The Country 6.Stone Skippers 7.Little Sister 8.Where Did You Go 9.Long Days, Short Years 10.Polar 11.Home 12.Polaroids (Outro) 

Intérpretes

Emil Ingmar – piano, teclados, voz sintetizada

Fredrik Jonsson – contrabajo, bajo eléctrico 

Calle Rasmusson – batería 

Jonas Knutsson - saxos (3, 10)

Markus Ahlberg  - trombón  (6)


Sello discográfico: Elle Street Records   

Publicado el 25 de septiembre de 2026


El pianista y compositor sueco de jazz contemporáneo Emil Ingmar, nacido en Karlstad (Suecia), mostró interés por la música desde muy joven. Tras cursar estudios de piano en el Real Colegio de Música de Estocolmo (Suecia), se mudó Uppsala (Suecia) y empezó  a estudiar psicología en la universidad. Al mismo tiempo, comenzó a trabajar como músico independiente. En cierto modo, llevaba dos vidas paralelas, configurando una etapa algo caótica. Escribió la tesis del máster sobre psicología de la música, y fue entonces cuando ambos caminos convergieron. Ese mismo año, 2019,  participó en un espectáculo musical en el que también trabajaban el batería Calle Rasmusson y el bajista Fredrik Jonsson. Ingmar les prepuso grabar algunas canciones en las que llevaba trabajando varios años. Aceptaron y marcó el inicio de una colaboración llena de alegría y aprendizaje. Desde entonces, Ingmar y Rasmusson han trabajado juntos en casi todos los lanzamientos de Ingmar. 

“Polaroids”, es su tercer álbum de larga duración y una continuación de la música instrumental, melódica e intuitiva que ha definido su obra desde su aclamado debut, Karlavagnen (Prophone/Naxos, 2020) que continuó  en 2023 con “Pleiades” (Prophone/Naxos, 2023).

“Polaroids” marca el lanzamiento del sello independiente Elle Street Records. 

La inspiración para “Polaroids” surgió de una vieja cámara Polaroid SX-70. Tras convertirse en padre, Ingmar comenzó a fotografiar la vida familiar cotidiana. Fotos que no eran registros de acontecimientos importantes, simplemente  eran imágenes de días corrientes, lugares familiares y momentos fugaces, ordinarios  que, de otro modo, podrían haberse desvanecido en la rutina diaria. La fotografía otorgaba a esos momentos un significado distinto,  transformándolos en recuerdos duraderos.

La música, al igual que la fotografía, puede preservar algo que ya está empezando a desaparecer permitiéndonos regresar a un momento que ya ha pasado.

“Se suele decir que la música evoca recuerdos, pero a mí me gusta trabajar a la inversa. Para mí, todo el espectro de emociones se entrelaza con los lugares con los que he soñado, donde he pasado mucho tiempo o por los que simplemente he pedaleado mil veces. Supongo que soy bastante nostálgico en ese sentido.—Recuerdo tumbarme junto a los viejos altavoces de pie y escuchar pop sueco de los años 90. Me fascinaba ver y sentir las vibraciones de los graves que salían del altavoz. Quizás esa conexión física con la música fue lo que me llevó a inclinarme por el piano desde el principio. Siempre me ha encantado esa sensación vibrante, especialmente en los registros graves del instrumento” afirma Ingmar.

La nota de prensa recuerda: “Las grabaciones se abordaron con una mínima discusión previa, permitiendo que las interpretaciones fluyeran gracias al instinto, la confianza y un sentido compartido de la dirección musical”.

La canción “Polaroids” abre y cierra el álbum al que da nombre. La primera versión es una dulce melodía previsible y, por ello, accesible  y de corte cinematográfico (como otras piezas del disco), donde el pulso constante de la batería, incluso del piano, es lo más destacable. La versión de cierre, a la que se le añade el apellido “Outro”, sigue la misma linea, algo más innovadora que termina en un solo de piano y un emotivo diálogo entre Ingmar y su hijo pequeño.

La tranquila “Bjurtjärn” toma su nombre de una localidad situada en los bosques de Värmland, donde la familia de Ingmar ha residido durante años y años. En algunos pasajes Jonsson comparte melodía con Ingmar y en otras es éste último quien la protagoniza. Una pieza de corte folk, sencilla, y es en esa sencillez, donde radica su belleza. La conexión con el lugar es evidente y los momentos felices allí vividos, también.  

En “June” interviene el invitado Jonas Knutsson que transmite calidez con el saxo, inspirándose en la atmósfera del inicio del verano sueco. Una pieza luminosa y radiante que expresa fielmente esa estación del año. 

“Birch Song” tiene matices más jazzísticos y nórdicos contemporáneos. 

Mientras que la breve “The Country”, es un solo de piano que nos transmite la tranquilidad de un entorno rural, lejos de una gran ciudad. Un bonito tema al que se le echa de menos una mayor duración.

“Stone Skippers” cuenta con el invitado Markus Ahlberg al trombón al que añade texturas procesadas. Un interesante tema de mayor amplitud sonora que los anteriores. Uno de los temas que más me ha gustado del álbum. 

“Little Sister”, es una emotiva canción que emana un tierno amor fraternal. Un momento de jazz-pop relajante.

En “Where Did You Go” se introducen sutilmente unas capas de sintetizador que contribuyen a crear unas bellas e inquietantes sensaciones.

En “Long Days, Short Years” nos brinda un  introspectivo y profundo solo de piano, alcanzando uno de los momentos álgidos del álbum. 

El melódico “Polar”, de nuevo con atmósfera cinematográfica, nos aporta paz y tranquilidad.

El también breve “Home” se mantiene en una línea muy similar. Una bella y cálida composición para contrabajo y piano que rebosa nostalgia del hogar.

El álbum contiene momentos íntimos junto a otros más dinámicos, pero siempre marcados por la ternura y la poesía, acrecentándose la sensación de intimidad a medida que se suceden los temas.

Con una sonoridad nórdica, “Polaroid” no es un álbum para impresionar, el virtuosismo no es el eje central de su interpretación.

La discreción y la honestidad como signos de distinción. 

La Habitación del Jazz


miércoles, 30 de septiembre de 2026

GISELA HORAT CD: Trio Solo

 


Pistas

1.Leben 2.Ein Schicksalsschlag 3. Verloren 4.Angst 5.Blick in die Welt 6.Der kleine Gnom 7.Im Stress 8.Einfach müde 9.Innere Unruhe 10.Zerstreutheit 11.Mutter 12.Leben 13.An meine Schwester denken 14.Angst 15.Spielerei 16.Dem Tode nahe 17.Leben! 18.Vergessen 19.Abschied


Intérpretes

Gisela Horat – piano

Simon Iten -  contrabajo

Samuel Büttiker – batería


Sello discográfico:  Unit Records

Grabado entre noviembre de 2024 y octubre de 2025 en  Gabriel Recording, Stalden (Suiza)

Publicado el 25 de septiembre de 2026


Al crecer en un pequeño pueblo de montaña cerca del cantón de Uri (Suiza), Gisela Horat  conoció el mundo de la música a través de clases de piano clásico. Con el paso de los años, su deseo de componer, crear e improvisar música se fue fortaleciendo, y hace más de veinte años comenzó a explorar la música improvisada. Asistió a clases de A. Herrmann, E. Bächlin, Ch. Wiesendanger y M. Scarton para comprender mejor este mundo tan particular. Estudios adicionales de entrenamiento auditivo, ritmo y teoría musical, así como el aprendizaje de otros instrumentos como el saxofón y percusión, le posibilitó  comprender mejor las diferentes voces dentro de una banda de jazz.

Su primer trío fue con Andy Zitz (bajo) y Marc Stämpfli (batería). Además, formó un dúo con Maria Geiger al violín durante más de diez años. La lista de grupos en los que Horat ha participado interpretando estándares de jazz o liderando con su propia música es muy extensa..

Además de las influencias de Eric Satie, Bill Evans, Enrico Pieranunzi, Esbjörn Svensson y Sylvie Courvoisier, también ha marcado su estilo su formación clásica.

Sus proyectos actuales son el Gisela Horat Trio con Samuel Büttiker (batería) y Simon Iten (bajo); un dúo con la autora y narradora Christine Stöckli y en solitario.

Acaba de lanzar el álbum "Trio-Solo", su séptimo disco en trío y cuarto álbum en solitario, un doble álbum, uno en trío y el otro en solitario. El trío es su habitual en los últimos diez años, Simon Iten al bajo y Samuel Büttiker a la batería y percusión. 

El percusionista y baterista Samuel Büttiker, nació en  Zug (Suiza). Se inició en la batería a los 10 años. De 2009 a 2014, estudió música en la Hochschule Luzern con Norbert Pfammatter, Dominik Burkhalter, Marc Halbheer y Gerry Hemingway. Entre los músicos con los que ha colaborado se encuentran Nils Wogram, Heiri Känzig, Joke Lanz, Niels Rosendahl, Nat Su, Gabe Schnider, Michael Arbenz, Ay Wing, Ramon Clau y Cinzia Catania.

Desde 2021, Samuel Büttiker imparte clases de batería en la Escuela de Música de Walchwil.

El tercer miembro del trío, Simon Iten, nació en Uster (Suiza). A los 12 años, tomó clases de saxofón durante un breve periodo, antes de pasarse al bajo eléctrico a los 16. Sus referentes musicales siempre han sido los Beatles, Frank Zappa, Mani Matter y Erik Satie. Tras adquirir experiencia musical en un grupo de funk, pronto se adentró en el jazz y prácticamente en todos los demás géneros musicales.  En 2009, se graduó del programa de Interpretación de la Jazzschule Luzern, donde recibió clases de Jan Schlegel, Herbie Kopf, Wolfgang Zwiauer, Heiri Känzig y Dieter Lange. Desde 2008, ha desarrollado un gran interés por el contrabajo y se ha involucrado cada vez más con la música clásica. Además del bajo, le interesan especialmente la guitarra y los nuevos sonidos electrónicos. En los últimos años, ha comenzado a construir sus propios dispositivos de efectos y generadores de sonido. 

Ha actuado con Ludwig Wicky, Mala Gassmann, Blaer, Peter Eötvös, Martina Linn, Roli von der Flüe, Luumu, Sybil's Promise, Pink Spider, Kettenfett, Hvck Fynn, Lea Lu, Evelinn Trouble, Tripmadame, NousDeux, Quetzal, Mendrisch y muchos otros.

El álbum “Trio-Solo” se grabó durante cuatro días entre noviembre de 2024 y octubre de 2025 en Gabriel Recording, en Stalden (Suiza) y es su segundo trabajo para el sello Unit Records,  una iniciativa sin ánimo de lucro que publica jazz suizo y música contemporánea desde 1983.  

Las composiciones de Horat  se inspiran en experiencias y recuerdos personales. Al respecto, Horat dice: “Mi música surge de mi vida cotidiana. Es una forma muy personal de relacionarme con la vida, sus alegrías y adversidades. Siempre debe contener belleza y ofrecer a los oyentes serenidad, un espacio para la introspección y la reflexión sobre su propio ser y sus emociones”. Y añade: “La serenidad que a menudo falta en nuestras vidas ajetreadas es una parte fundamental de mi música. Se mueve entre el jazz y el minimalismo, desplegándose orgánicamente a través de una improvisación impredecible. La paciencia para escuchar una sola nota y sentirla es de gran importancia. Toco solo lo necesario, y es precisamente en esta omisión consciente donde surge el espacio para la profundidad emocional y mi personalidad artística. La perseverancia para permitir la paciencia y la serenidad, y considerarlas valiosas, es un desafío, para mí como artista, pero también para todos los oyentes”.

Horat ha interpretado una pieza titulada “Leben” (vivir) durante veinte años. Apareció por primera vez en una grabación a dúo con la violinista Maria Geiger en 2002 y regresó con su trío en el álbum “erzählen” hace tres años. Aquí la incluye tres veces: una en trío y dos a piano solo.

Un acorde es el hilo conductor sobre el que gira la improvisación. Horat se pregunta “ ¿cuánto puedo simplificarlo, sin que deje de haber algo sobre lo que improvisar?”. 

Una preciosa pieza, introspectiva, lírica y melancólica que repite una y otra vez en sus grabaciones y conciertos.

La oscuridad y lo abstracto nos invade al escuchar “Ein Schicksalsschlag” (un golpe del destino). El arco del contrabajo contribuye a esta sensación. El free jazz se deja sentir.

“Verloren” (perdido)  es descrita como la sensación de no pertenecer a ningún lugar, tal vez de haber perdido el hogar, pero también la esperanza de poder encontrar lo perdido, de nuevo. A menudo, los títulos abordan el dolor y la oscuridad que se traslada a la música. El minimalismo es el protagonista, la improvisación y la libertad también. Horat colocó conchas marinas sobre las cuerdas.

En “Angst” (angustia) Iten maneja el arco obteniendo un quejido de dolor de las cuerdas. El panorama descrito es absolutamente siniestro. 

“Blick in die Welt” (una mirada al mundo) es introducido por una percusión errática a la que se le une el piano y contrabajo. Relajación y tensión en perfecta armonía.

“Der kleine Gnom” (el pequeño gnomo) y “Im Stress” (bajo estrés) se pueden escuchar como una misma pieza, adentrándonos en el free jazz, donde la falta de melodía es total. Quizás estos sean los cortes más duros del primer álbum, que termina con “Einfach müde” (simplemente cansado)  en la misma línea minimalista. El piano suena como una campana que llama a difuntos. Un final realmente tétrico. 

El segundo álbum a piano solo, comienza con “Innere Unruhe” (inquietud interior)  y “Zerstreutheit” (dispersión) basadas en improvisaciones creadas en el mismo estudio de grabación.

Le sigue “Mutter” (madre), pieza que realza la calidad del piano Bösendorfer Imperial, piano que cuenta con nueve teclas adicionales en el registro grave, que aportan su propia resonancia, tanto si se pulsan como si no. En esta pieza los registros graves son extraordinarios.

De nuevo “Leben” entra en escena con su encanto innato.  “An meine Schwester denken” (pensar en mi hermana) es una obra intimista,  donde el piano de Horat transmite una enorme tristeza y añoranza. Sonidos de fondo que simulan truenos incrementan esa sensación.

“Angst” (angustia) sigue esa línea argumental. Horat se centra en la expresión precisa, en el minimalismo llevado a extremos insospechados, la angustia está presente.   

En “Spielerei” (juguetón) Horat usa la técnica de tocar las cuerdas del piano. A pesar del título  la sensación claustrofóbica y de tensión es evidente. 

“Dem Tode nahe”  (cerca de la muerte), como no podía ser de otra manera,  tiene un tono sepulcral.

La tercera versión de “Leben”, esta vez con un signo de admiración, es más corta pero mantiene la misma melancolía, o quizás  incrementada, respecto a las dos anteriores.

Horat incorpora con frecuencia técnicas de piano preparado, fieltro, platillos y conchas marinas colocadas   sobre las cuerdas,  para introducir texturas inesperadas y elementos aleatorios.“Me gusta jugar con el azar”, dice Horat. 

En “Vergessen” (olvido), Horat recorre las cuerdas, y se acompaña de sonidos parecidos a platillos. Los silencios forman parte de esta pieza, de nuevo, con tintes funerarios y matices clásicos. 

En el tema de cierre “Abschied” (despedida) el sonido se vuelve algo oriental y la melodía se deja escuchar. Un bonito y delicado cierre.

Gisela Horat  explora el punto de encuentro entre el jazz, el minimalismo, el clasicismo y la improvisación libre a través de una música marcada por la quietud y la tensión emocional, creadora de atmósferas emotivas, muy personales, que requiere una  escucha atenta y sosegada.

Un álbum muy interesante.

La Habitación del Jazz