martes, 22 de febrero de 2011

19º CICLO DE JAZZ ES PRIMAVERA 2011


COLEGIO MAYOR UNIVERSITARIO SAN JUAN EVANGELISTA
Avda. Gregorio del Amo, 4

Domingo 27 de febrero – 19:30 h.
ROBERTA GAMBARINI
Roberta Gambarini, voz;
Dee Jay Foster, contrabajo;
Ramón Prats, batería;
José Carra, piano.

Sábado 5 de marzo – 21:00 h.
1.- AKI TAKASE, piano;
Louis Sclavis, clarinete bajo;
Carlos Zingaro, violín;
Vincent  Courtois, violonchelo.
2.- LIONEL LOUEKE TRIO 
Lionel Loueke, guitarra y voz;
Mássimo Biolcati, bajo,
Ferenc Nemeth, percusión.

Viernes 18 de marzo – 21:00 h.
1.- CECILIA KRULL QUINTET
Cecilia Krull, voz;
Richard Krull, piano;
Rafael Pérez, guitarra;
Miguel Salís, contrabajo;
Jorge Santana, batería.
2.- TARBABY
Oliver Lake, saxo;
Ambrose Akinmusire, trompeta;
Orrin Evans, piano;
Eric Revis, contrabajo;
Nasheet Waits, batería.

Viernes 25 de marzo  - 21:00 h.
1.- VIJAY IYER. Piano solo.
2.- JUAN CAMACHO QUINTETO
Juan Camacho, guitarra eléctrica;
Alex Cid, saxo tenor;
Teo Gómez, piano y teclados;
Arturo Mora, bajo eléctrico y contrabajo;
Carlos Franco, batería.

Domingo 27 de marzo – 19:30 h.
1.-TROMBONE SHORT QUINTET
Troy “Trombone Shorty” Andrews, trombón, trompeta y voz;
Michael Ballard, bajo;
Pete Murano, guitarra;
Joey Peebles, percusiones;
Tim McFatter, saxo tenor.

domingo, 20 de febrero de 2011

Nos ha dejado George Shearing


Sir George Shearing  una de las pocas leyendas del jazz que aún nos acompañaban, falleció en Nueva York  el pasado  el lunes 14 de febrero  a los 91 años tras sufrir una insuficiencia cardíaca.
Conocido pianista,  compositor y arreglista ciego nació en Londres en el seno de una humilde familia. Empezó a estudiar piano a los tres años de edad.
El crítico y productor Leonard Feather produjo sus primeras grabaciones. Alentado por el propio Feather, en 1947 se instaló en los Estados Unidos y  fue cuando alcanzó fama internacional con su quinteto formado por piano, vibráfono, guitarra, contrabajo y batería, instrumentación poco habitual sin duda y que con unos peculiares acordes hizo famoso el llamado “sonido Shearing”.
Acompañó a multitud de cantantes como Nat King Cole, Sarah Vaughan, Nancy Wilson, Peggy  Lee, Carmen McRae, Ernestine Anderson o Mel Torme. Con éste último grabó cinco discos, dos de los cuales obtuvieron sendos  premios Grammy.
Realizó multitud de grabaciones como sideman acompañando a solistas de renombre mundial. También grabó en solitario, en dúo y en trío.
Compuso más de 300 canciones. La más conocida Lullaby of Birdland, compuesta en 1952 a petición del  propietario del  Club  Birdland de Nueva York y de la que se han hecho multitud de versiones, algunas tan conocidas como la de Ella Fitzgerald. Shearing en cierta ocasión dijo que esta canción  tenía una antigüedad de cuarenta años y diez minutos, que son los que tardó en componerla entre plato y plato de una comida.
Tocó tres veces en la Casa Blanca invitado por Gerald Ford, Jimmy Carter y Ronald Reagan.
Sin duda un gran pianista que nos ha dejado discos inolvidables que pasarán a formar parte de lo mejor del jazz.

viernes, 18 de febrero de 2011

Oscar Peterson: Un grande del jazz.


Esta habitación,  desde donde compartimos una pasión, no es, ni será, un escaparate desde donde se rinda homenaje sistemático a aquellos que nos abandonen.  Murió, a los 82 años,  el pianista y  subestimado compositor canadiense Oscar Peterson. Un fallo renal terminó con sus días.
De origen modesto, siguió los pasos de su  padre y sus dos hermanos y estudió  piano clásico desde los  cinco años de edad. Sus estudios de trompeta tuvo que abandonarlos  debido a una tuberculosis que padeció, centrándose desde entonces  en el piano.   
A los catorce años ganó un concurso de jóvenes talentos. Es caprichoso el azar  y de camino en taxi al aeropuerto, Norman Granz, productor musical y cazatalentos, le escucha  tocar en la radio. Lo contrata  proporcionándole un sitio en la JATP (Jazz At The Philarmonic). Su actuación en 1949 en el Carnegie Hall de Nueva York catapultó a Oscar Peterson a la fama mundial. 
Tocó en  orquestas, tríos, cuartetos, acompañando a vocalistas pero quizás fue como solista dónde dio su mayor talla de músico.
Acompañó a  muchos de los más grandes de este género, como Ven Webster, Stan Getz, Louis Armstrong, Dizzy Gillespie, Lester Young, Charlie Parker, Joe Pass y un largo etcétera.
Su estilo pasa por el boggie-woogie, stride, bebop pero siempre con un gran swing independientemente del tempo de ejecución. Se le critican los excesos en sus improvisaciones, sin duda heredado de Art Tatum de quien fue  fiel seguidor y de quien asimiló su virtuosa rapidez. Su estilo también refleja a Bud Powell y Fats Waller dos de sus iconos musicales. Oscar Peterson también ha dejado su escuela, de la que quizás su mayor representante es Monty Alexander.
Curiosamente también cantaba, faceta apenas  conocida  y cuyo referente fue Nat “King” Cole, quien también le influyó como pianista.
En 1993, un derrame cerebral afectó al movimiento de su mano izquierda, su extraordinaria mano izquierda, pero en dos años, su fuerza física y espiritual, le hicieron superar esa situación recuperando gran parte de la movilidad si bien, no llegó a recuperar el cien por cien de su capacidad interpretativa.
Algunos han  criticado su enorme  producción discográfica, más de doscientas referencias, en la que,  debido a su extensión, es inevitable que haya altibajos, pero en conjunto su carrera es merecedora de figurar entre una de los grandes del piano de jazz.   
Entre sus muchísimos premios, se encuentran  siete  Grammy, el último en 1997 a su carrera profesional. Canadá, su país de origen,  le nombró Miembro de la Orden de Canadá, la mayor condecoración civil canadiense y fue el primer ciudadano canadiense cuya efigie figuró en un sello de correos.


miércoles, 9 de febrero de 2011

MILES DAVIS (Kind Of Blue)


                                     

 
Pistas: 1.-So What  2.-Freddie Freeloader 3.- Blue in Green
4.- All Blues 5.- Flamenco Sketches 6.- Flamenco Sketches  
(alternate take)

Miles Davis (t)
John Coltrane (st)
Paul Chambers (b)
Bill Evans (p,1,3,4,5)
Jimmy Cobb (d)                    
Julian “Cannonball” Adderley (sa,1,2,4,5)
Wynton Kelly (p,2)
Año: 1959



En todas las  artes hay obras que son consideradas obras maestras, obras que cualquier buen aficionado quisiera o debería poseer.

Quizás éste sea el disco de jazz más importante grabado nunca. Kind of Blue  es un álbum del trompetista Miles Davis, editado en 1959.  Su grabación tuvo lugar durante dos sesiones, 2 de marzo y 22 de abril,en el 30th Street Studio de  la Columbia Records en Nueva York,  construido sobre una antigua iglesia y cuyo revestimiento de madera ofrecían una acústica extraordinaria.  Es, sin duda, el disco más vendido en la historia del jazz con más de  cuatro millones de copias.

En Kind of Blue, Miles Davis lleva al máximo el estilo modal, que ya apuntó en “Ascensor para el Cadalso” y en “Milestones” y que el compositor Gil Evans creó. Además las composiciones que lo conforman son de una belleza inusual y los intérpretes, la flor y nata de entre los músicos de jazz. Este quinteto es considerado uno de los mejores de la historia del jazz.

            Cuando llegaron a grabar, apenas había unas notas en borrador y fue durante el proceso de grabación donde se gestó la música. Esta circunstancia ha propiciado una polémica sobre la autoría de los temas. Miles decía que todos eran suyos excepto “Blue in Gre       en” que era de Bill Evans. Actualmente predomina la versión de que Bill Evans también compuso junto a Miles, “All Blues” y “Flamenco Sketches”.Los temas fueron grabados en una sola toma y el resultado fue una música que muchos califican de afrodisíaca y cuya característica principal es el tempo que tiene algo de hipnótico o tempo de yonqui según lo definió  Quincy Jones.
   
Legacy Records  ha reeditado Kind of Blue en 2008  conmemorando el 50 aniversario de su publicación, en formato box set, cuya adquisición recomiendo.Incluye dos CD, el disco original y otro con diversas tomas alternativas y material adicional de las sesiones de grabación, a la que han añadido una versión de "So What" no disponible hasta ahora en ediciones autorizadas. Incluye un DVD que recoge los documentales  "Celebrating a Masterpiece: Kind Of Blue documental" y  "Robert Herridge Theatre: The Sound of Miles Davis".

También incluye una versión de Kind of Blue en vinilo de 33rpm en azul y un libro escrito por el periodista Ashley Kahn.



domingo, 6 de febrero de 2011

Abre de nuevo el Bogui Jazz

Como sabéis, el Club  Bogui Jazz  de Madrid, fue cerrado a finales de 2008 por no cumplir determinados requisitos técnico-administrativos.
Una vez superados y con una nueva licencia de apertura, el Bogui Jazz abre de nuevo el día 23 de febrero.
Actuará Marta Sánchez Quartet, que presentará su disco “La Espiral Amarilla”.
Enhorabuena, pues Madrid recupera un local donde poder disfrutar del jazz.

Marta Sánchez Quartet.
Ariel Bringuez: saxo tenor y soprano
Marta Sánchez: piano
Reinier ELizarde: contrabajo
Andres Litwin: bateria

23 de febrero de 2011 a las 21:00
Bogui Jazz
C/Barquillo 29, esquina C/Piamonte.
Madrid

lunes, 31 de enero de 2011

STANLEY TURRENTINE (Dearly Beloved)


Stanley Turrentine (st)
Shirley Scott (org)
Roy Brooks (d)
Año: 1961

Pistas:1.-Baia 2.-Wee hour theme 3.- My shining hour 4.- Troubles of the world 5.- Yesterdays
6.- Dearly beloved 7.- Nothing ever changes my love for you

Stanley Turrentine nación en Pittsburg (1934)  y fue una de las figuras legendarias de saxo tenor estadounidense. Tocó muchos palos. En los sesenta grabó una mezcla de soul-jazz, evolucionando a la fusión en los setenta y regresando  al jazz más ortodoxo en los ochenta. Si tuviéramos que asignarle una etiqueta, ésta podría ser el hard bop. 
Comenzó su carrera acompañando a Ray Charles y a finales de los cincuenta grababa con su nombre como líder de sus grupos. Destaca interpretando baladas y blues, donde se siente muy cómodo. Fue un gran improvisador con un sonido que algunos definen de barroco y denso. Como tantos otros saxofonistas  sus influencias van desde  John  Coltrane, pasando por Sonny Rollins y  Ben Webster hasta  Coleman Hawkins.
Este disco fue producido por Alfred Lion y grabado en los estudios de Rudy Van Gelder.
Stanley Turrentine es acompañado por la que era su esposa, la organista Shirley Scott, a la que conoció en el grupo del baterista  Max Roach. Se divorciaron en el año 71.
Dearly Beloved  refleja  fielmente su estilo musical, cálido, sensual y de brillante improvisación. La combinación saxo, órgano Hammond y batería, es una apuesta difícil que sin embargo en este trabajo se salda con un sobresaliente. Shirley Scoot  suple al bajo acústico y acompaña de forma brillante a  su marido.
El disco se inicia con “Baia”, composición del brasileño Ary Barroso, a la que pronto Turrentine le arrebata cualquier atisbo brasileño y la impregna de tonalidades jazzísticas. Notable la interpretación de Shirley Scott.
El corte “Wee Hour Theme”, es un blues de pura cepa, compuesto por Stanley T. La complicidad entre el saxo y el órgano va más allá de lo profesional. Sobresaliente.
En “Troubles of the World”  balada tradicional, el saxo brilla con luz propia.
¿Qué podríamos decir del estándar  Yesterdays”?. Turrentine está fantástico y el órgano desempeña el papel de bajo acústico de forma impecable.

El título que da nombre al disco, “Dearly Beloved” es otra composición de Jerome Kern, como la anterior, que con un ritmo más rápido, permite lucirse a los tres componentes con solos que dejan un buen sabor de boca.  
Stanley Turrentine murió de un infarto en la ciudad de Nueva York el 12 de septiembre de 2000.

viernes, 28 de enero de 2011

Café Central - Programación Febrero 2011

Café Central (Plaza del Ángel 10, Madrid)
Programación febrero (2011)



Del 31 de enero al 6 de febrero:
MASTRETTA
Nacho Mastretta.- Compositor, clarinete y acordeón
Miguel Malla.- Saxo Tenor y Clarinete
Marina Sorin.- Violonchelo
Diego Galaz.- Violín y Violín Trompeta
Luca Frasca.- Piano
Pablo Navarro.- Contrabajo
Coque Santos.- Percusiones

Del 7 al 13 de febrero:
ELISEO PARRA: “DIEZ”
Eliseo Parra.- Voz, guitarra, percusión
Eduardo Laguillo.-Teclados,percusión,guitarra,voz
Xavi Lozano.-Saxo, ambientación sonora y voz
Guillem Aguilar.- Bajo y voz
Pablo Martín
.-Voz y percusión
Jose Luis Ordóñez.- Voz y guitarra
Aleix Tobías.-Voz y percusión

Del 14 al 20 de febrero:
ABE RÁBADE TRÍO: ZIGURAT
Abe Rábade.- Piano
Pablo Martín Caminero.- Contrabajo
Bruno Pedroso.- Batería
 

Del 21 al 27 de febrero:
POSÉ, ROPER, SALVADOR TRÍO
Iñaki Salvador.- piano
Francisco Pose.- contrabajo
José Vázquez “Roper”.- batería

miércoles, 26 de enero de 2011

Cambio de Imagen

Tres meses después del inicio de  su andadura “lahabitaciondeljazz” cambia su imagen. La anterior sirvió para salir a Internet y dar sus primeros pasos. Esta pretende ser  más cálida y cercana. Espero que os guste y así, cuando visitéis esta habitación, tengáis una estancia mas grata.

miércoles, 19 de enero de 2011

LOUIS ARMSTRONG: Enormísimo cronopio





Las leyendas nacen o si no, se hacen. Louis Armstrong es una leyenda de la música por mérito propio a la que algunos  historiadores han querido añadir tintes patrióticos, haciéndole nacer el 4 de julio de 1900 (¡qué mejor que nacer el día de la fiesta nacional y comienzo de siglo¡) cuando en realidad nació un 4 de agosto de 1901. Otro dato, sus padres no fueron esclavos como también se dice (nacieron después de la emancipación negra). Sin necesidad de aditivos ridículos, Armstrong  es uno de los mayores músicos de jazz de todos los tiempos. Hijo de  padres separados, vivió con su abuela y desde muy pequeño vendió   carbón a los prostíbulos, en los que se tocaba jazz clásico, situados en el barrio de Nueva Orleáns llamado  Storyville,  cerrado  años más tarde  por la Marina norteamericana pues, decían, no era buena para la  moral de su ejército.
Con doce años, no se le ocurre otra cosa que celebrar  la llegada del  año nuevo disparando al aire varios tiros  con un 38 de su padrastro (tuvo seis padrastros). Esto le llevó a dar con sus huesos a un internado  y lo que normalmente es un destino que marca negativamente la vida de un menor, en el caso de Louis no fue así, pues  allí empezó practicando con varios instrumentos, hasta adoptar la corneta como “su” instrumento.

En Storyville conoció a King Oliver quien  le adoptó musicalmente hablando incorporándole a su Creole Jazz Band  como segunda corneta. Su paso por este grupo le proporcionó  experiencia y la que fue su primera mujer, Lili Harden,  pianista del grupo. Pero su talento pronto destacó sobre el del propio Oliver.

Ya como líder  fundó dos grupos,  los Hot Five y  posteriormente los Hot Seven; ninguno de los dos grupos  actuó nunca   en “vivo” pero, sin embargo, realizaron muchas grabaciones.

Sin Louis Armstrong el jazz  no sería lo que es actualmente. Su contribución fue enorme. Hasta su llegada, todo giraba alrededor de de un tempo preestablecido, él se adelantaba o retrasaba creando una nueva forma de atacar las melodías,  produciendo lo que hasta entonces apenas existía,  swing.
Innovó la creación,  siendo pionero también en la improvisación individual, creando estructuras que en muchas ocasiones eran más bellas que la propia melodía original, estructuras que son usadas  aún hoy día,  por los intérpretes de jazz. Fue lo que se denomina  un entertainer , es decir, un artista capaz de mantener él solo la atención del público.

A mediados de los años cuarenta, con varios cientos de grabaciones a sus espaldas,  tenía decenas de imitadores  y un gran éxito pero no comparable al de las orquestas formados por blancos (Benny Goodman por ejemplo). Se hacía necesario un giro en su carrera, potenciar los esporádicos devaneos que había tenido con la interpretación vocal. La crisis de la guerra mundial, potenció los grupos pequeños frente a las grandes orquestas difícilmente financiables, lo que motivó la desaparición paulatina de éstas.

El 8 de febrero de 1947 actúa en el Carnegie Hall de Nueva York, acompañado por un sexteto, actuación que repite un par de veces más también acompañado de grupos pequeños, lo que le mueve a seguir en escena pero con este nuevo formato. Forma los All Star con grandes músicos solistas de la época, Jack Teagarden Earl Hines, entre otros.

La vertiente de vocalista la inició en los años veinte, pero  fue en los cuarenta cuando empezó a tener éxito más allá del entorno jazzístico. Así, durante casi veinticinco años más, Louis Armstrong deleitó a sus incondicionales con canciones como La vie en rose, Ramona, Mack the Knife, Hello Dolly o el famosísimo What aWonderful World.

Su voz ronca, debido a una afección de sus cuerdas vocales, le caracterizó durante toda su carrera como jazzmen vocal. Su éxito fue enorme y su posición no siempre en defensa de los negros le valió no pocas críticas de algunos coetáneos como Billie Holiday o el propio Miles Davis que le tachaba de payaso al servicio de los blancos.

Hombre de carácter extrovertido,  en una gira fue recibido junto a su cuarta esposa Lucille, por Pío XII. Este les preguntó si tenían hijos y  Louis  le contestó que no,  pero que se divertían mucho intentándolo.

Satchmo (satchelmouth, boca en forma de hucha)  vendió millones de discos y actuó  en los cinco continentes  prácticamente hasta el día de su muerte, el 6 de julio de 1971, dos días después de cumplir 71 años.   

Obviamente, ya no podemos disfrutar de una actuación suya, pero recomiendo la lectura de la obra de Julio Cortazar, La vuelta al día en ochenta mundos, concretamente el  relato titulado Louis, enormísimo cronopio, en el que el autor describe, de forma magistral,  la salida a escena y la posterior actuación de Louis Armstrong el 9 de noviembre de 1952 en París.

viernes, 7 de enero de 2011

Pannonica de Koenigswarter: Pasión por el jazz ( y 2)



Pannonica, cambió una vida cómoda, lujosa, rodeada fundamentalmente de blancos impolutos por  otra más errática, rodeada de músicos negros,  con los que compartió alegrías, tristezas pero sobre todo, inolvidables horas de buen jazz.
Fue allí, en la Gran Manzana, donde su afición al jazz ,que engendró durante su permanencia en Francia, se desbordó y pudo contactar con alguno de los más famosos intérpretes de la década de los 50 y 60,  cuyos nombres han quedado como imprescindibles del género jazzístico.
En 1954  acudió a un  concierto de Thelonius Monk en la Sala Pleyel de París. Mary Lou Williams (pianista), le presentó a Monk. En ese instante nació una amistad  ¿amor? entre ambos que duraría hasta la muerte del pianista.
Mecenas  de los grandes  del jazz, no sólo les consiguió nuevos contratos  si no que defendió sus derechos para lo que  se afilió al sindicato de músicos desde dónde consiguió  que en 1967 se aboliera el carné  para poder actuar y el que los músicos negros tuvieran que dejar sus huellas dactilares antes de actuar en los clubes. En numerosas ocasiones asumió la responsabilidad de las infracciones  presuntamente cometidas por sus protegidos.
Es imposible  saber cual fue la aportación de esta mujer al jazz. Imposible saber qué habría sido de músicos como   Coleman Hawkins, epiléptico y solitario, de Bud Powell,  depresivo,  de Charlie Parker, atrapado por las drogas y el alcohol o de Thelonius Monk, a quien ayudó económicamente durante su misterioso retiro de varios años, no  sólo del panorama musical, si no también del civil.
Nicca recorría cada noche, al volante de su Bentley, los clubes más concurridos del momento: Five Spot, el Village Vanguard, el Birdland, Minton’s Playhouse, o el Small’s en Harlem, en los que el humo  impregnaba sus coloridos vestidos y sus cabellos castaños en extraña  convivencia con su perfume.
Sentada en una mesa, con su enorme boquilla con la que fumaba  un pitillo al que previamente había encendido con la desproporcionada llama de su mechero, oyendo, mirando el escenario, empapándose de jazz, pálida, delgada, mirada nostálgica,  plena  de momentos vividos.
La dedicaron una  veintena de temas musicales, entre ellos   Sony Clark (“Nica”, “My dream of Nica”), Kenny Drew (“Blues for Nica”), Tommy Flanagan (“Thelonica”), Horace Silver (“Nica’s dream”), Monk (Ba-Lue Bolivar Ba-Lue-Are y Pannonica).
Aconsejada por  Thelonius Monk, adquirió una casa en  Nueva Jersey a la que Monk bautizó Catsville (actualmente Cathouse). La palabra “cat” adquiere un doble sentido: gato, debido a los más de 120 ejemplares que poseía  Nicca en esa casa y porque en la jerga afro-musical, “cat” significa tipo o músico. Precisamente en esa casa pasó gran parte de su “retiro” Monk al que se ha hecho referencia anteriormente.

Uno de los momentos más duros en su vida  fue la muerte de Charlie Parker en su habitación del hotel dónde se refugió días antes de fallecer; este hecho fue recogido por Clint Eastwood en la película dedicada a Parker que lleva por título Bird y cuyos detalles le proporcionó la propia Nicca.

Nos  dejó uno de los mejores reportajes fotográficos sobre los músicos de los años 50 y 60. Con su Polaroid fotografió a más de trescientos  a los que preguntó cuales eran sus tres deseos. Ese extraordinario archivo gráfico se acaba de editar  en Francia en  forma de libro bajo el título: Les musiciens de jazz e leur trois  voeux, en  el que aparece en portada, como no podía ser de otra manera, la silueta del gran Thelonius Monk.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Café Central - Programación enero 2011



Café Central (Plaza del Ángel 10, Madrid)
Programación enero (2011)




Del 1 al 9 de enero:
JOSÉ LUIS GUTIÉRREZ CUARTETO
José Luis Gutiérrez.- saxo
Jesús Parra.- guitarra
Gerardo Ramos.-contrabajo
Tommy Caggiani.- batería

Del 10 al 16 de enero:
SILVIA PÉREZ CRUZ & JAVIER COLINA TRÍO
Sílvia Pérez Cruz.- voz.
Javier Colina.- contrabajo.
Marc Miralta.- batería.
Albert Sanz.- piano.

Del 17 al 23 de enero:
YOIO CUESTA GRUPO
Yoio Cuesta.-voz                                      
Dan Rochlis.-guitarra
Francisco López (Loque).- contrabajo
Martin Andersen.- bateria
Laura Benítez.- violín
Belen Zanetti.- viola


Del 24 al 30 de enero:
CECILIA KRULL QUINTETO
Cecilia Krull.- voz
Rafa Perez.- guitarra
Richard Krull.- piano
Miguel Salís.- contrabajo
Jorge Santana.- batería

martes, 28 de diciembre de 2010

Peculiaridades de las ediciones de jazz

Más allá de las específicamente musicales, que son obvias, el  jazz se acompaña de unas características cuando menos curiosas y que le impregnan de algo especial que  es poco o nada común en otros estilos musicales.

Si observamos el libreto  que acompaña a un CD de jazz, o en su defecto, la contraportada,  lo primero que llama la atención es que para cada uno de los intérpretes se indica entre paréntesis el instrumento que toca. Incluso si es cantante también se indica esta circunstancia (voc). Aunque no haya duda alguna del instrumento porque siempre toque el mismo o siempre cante y no toque instrumento alguno. También se indica con sumo cuidado si un instrumentista sólo intervino en una pista concreta y con qué instrumento por supuesto.

Pasemos a leer las  pistas que componen el disco. En muchas ocasiones encontraremos una misma canción repetida dos, tres o más veces. Se trata de diferentes versiones registradas en la misma sesión, generalmente así es, o en diferentes días. Algunas de las posibles causas que llevan a estas repeticiones van desde un pequeño fallo de alguno de los intérpretes que obliga a volver a empezar o que el líder del grupo,  no satisfecho con el resultado, pide repetir la grabación o bien, se repite una y otra vez hasta conseguir la grabación perfecta. Estas tomas se indican entre paréntesis (alternate take o take)  seguidas de un número ordinal. Esto es mas frecuente en grabaciones anteriores a los años setenta. En las ediciones actuales no  es habitual.

¿Alguien ha visto discos de música clásica o  pop, por ejemplo,  donde se dé esta circunstancia?

Por último, y no por ello la menos curiosa, es la obsesión, sana obsesión, de anotar las fechas en las que se grabó el disco incluso la fecha de grabación de cada pista si es que fueron diferentes. En no pocas ocasiones, sobre todo si la grabación corresponde a una actuación en directo, también se indica la hora o el pase en el que se realizó.

En definitiva, la edición de los discos de jazz está rodeada de unas características que les hacen singulares, únicos.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Pannonica de Koenigswarter: Pasión por el jazz (1)





Mayer Amschel Bauer, nacido un 23 de febrero de 1744 en Frankfurt,  fue el fundador de la dinastía Rothschild. Pocos años después de la muerte de su padre, El Sr. Bauer comenzó como ayudante en la casa bancaria Openheimer en Hanover, donde tras algún tiempo se hizo socio junior. Mayer Amschel adoptó el nombre Rothschild después de retornar a Frankfurt y adquirir el antiguo negocio de su padre.
A su muerte dejó escrito lo que podría considerarse  un catálogo básico a seguir para perpetuar el imperio económico de la saga de los Rothschild, que entre otras cosas decía: que las posiciones claves debían ser ocupadas por los varones (los únicos que deberían participar en los negocios) de los cuales, el hijo mayor del hijo mayor debería ser el cabeza de familia, si así lo decidía la mayoría,
Así podría empezar un libro sobre la  saga de los Rothschild, pero es obvio que no se trata de eso pues esta sección se dedica al jazz. Entonces, ¿qué relación hay entre los Rothschild  y el jazz?. ¿Entre la más absoluta opulencia económica y un estilo musical nacido de la esclavitud y desarrollado fundamentalmente en  barrios marginales?. El nexo de unión se llama Kathleen Annie Pannonica « Nica » Rothschild.  Pannonica fue y sigue siendo conocida familiar y cariñosamente  como “Nica”.
Nacida en Londres el año 1913, hija de Lord Charles Rothschild,  coleccionista de mariposas, quien descubrió una nueva especie en un viaje a Hungría,  región que fue  llamada por los romanos Pannonia, por lo que llamó a esa nueva especie  Pannonica. Es habitual que los amantes de una materia concreta trasladen  esa pasión a su entorno más querido. Pues bien, Lord Charles también bautizó con el nombre de  Pannonica  a su hija (o como hizo Jaime, mi amigo,  que  a puesto de nombre “Nica” a su pequeña Yorkshire Terrier).
Casada con el barón Jules de Koenigswarter, militar y diplomático, con quien combatió en la lucha contra Hitler, uniéndose a las Fuerzas de Liberación Francesas. Viajó con su marido al Africa Oriental donde ejerció de espía, conductora de camiones y locutora de radio. Una vez terminó la guerra, su marido continúo su carrera diplomática por diversos países. Poco a poco esa vida, aderezada con el carácter serio, rígido, aburrido de su esposo, la fue asfixiando y ese declive matrimonial desembocó en la separación en 1952.
Sin duda Pannonica no encajaba en el  ambiente familiar donde nació y se desarrolló, además, como hemos visto, el decálogo familiar dejado por el fundador de la saga, le dejaba poco margen de actuación en los negocios. Su carácter extrovertido, excéntrico, rebelde, liberal estaba más cerca de los artistas y de la bohemia que del mundo de los negocios. De hecho, sus aficiones así lo presagiaban; pianista como su hermano menor y pintora de cuadros abstractos en los que al parecer, junto a la pintura, usaba  whisky, leche y perfume. 
Su primer contacto con el jazz fue la gran colección de música que poseía su padre. Su hermano Víctor, enviado por Winston Churchill a los Estados Unidos para negociar con Roosvelt, quedó prendado del pianista Art Tatum y de vuelta a Londres trasladó su fascinación a Pannonica. De nuevo el jazz entraba en su vida y se iba apoderando de ella.
Se separa de  Jules de Koenigswarter, en 1952. En 1954 viajó a Paris para ver un concierto de Thelonius Monk  dio en la Sala Playel. Mary Lou Williams, pianista y compositora de jazz, se le presentó. Tenía 41 años. En 1955 se instala en Nueva York, en una suite del Hotel Stanhope, situado en el número 955 de la 5ª Avenida.
Mujer apasionada y de una generosidad extraordinaria, proyectó ambos aspectos de su personalidad  en su  pasión por el jazz, lo que  marcó prácticamente la segunda parte de su vida como veremos en la próxima entrega dedicada a esta singular mujer.

lunes, 13 de diciembre de 2010

El Jazz en España

En España la música en general atraviesa por problemas importantes. No es de ahora, es algo estructural. No es precisamente algo que se fomente seriamente desde la escuela y tampoco en etapas posteriores en la etapa educativa. No digamos en las televisiones. Si se emite algo normalmente es a última hora del día o mejor aún, en la madrugada. Este desastre educacional y promocional  de la música se acentúa si hablamos de jazz. Basta con echar un vistazo a la programación televisiva para ver que los espacios dedicados al jazz son prácticamente inexistentes.
Pero qué decir de la radio. Tampoco se puede decir que abunden los programas de jazz, más bien son escasísimos. Algunos de ellos sólo programan intérpretes de los años 40 y 50, con fuerte acento en el be bop olvidándose de otras etapas y de otros estilos. No digamos ya de músicos de los años 80, 90 o más recientes. No existen para esos programadores. Tampoco existe el jazz vocal.
En la misma línea están las salas que presuntamente programan jazz. Salvo excepciones, muchas de ellas han abandonado ese estilo musical.
Aunque en menor escala, algo parecido sucede con los festivales de jazz. No se entiende que pintan determinados músicos en estos festivales. Algunos argumentan que así se acerca el jazz al público. Lo que se consigue es que se desvirtúe lo que es jazz y la gente vaya a los conciertos que les gusten, que si son esas actuaciones advenedizas, no por ello irá al resto que sí son de jazz.
Vamos, que el panorama es bastante desolador y en manos de personajes que se miran demasiado el ombligo sin importarles realmente que el jazz llegue a más gente; más bien parece que deseen mantener un círculo cerrado en el que sean ellos los que destaquen ante el resto de los aficionados, de los pocos aficionados.

       

domingo, 5 de diciembre de 2010

Café Central - Programación diciembre 2010



Café Central (Plaza del Ángel 10, Madrid)
Programación diciembre (2010)


Del 6 al 12 de diciembre
Pablo M. Caminero Quinteto
Perico Sambeat (s)   
Ernesto Aurignac (s, día 11) 
Toni Belenguer (tr, menos día 11)                                    
Abade Rábade (p)
Pablo M. Caminero (b)
Borja Barrueta (d)


Del 13 al 26 de diciembre
Javier Krahe y su banda
Javier Krahe (voz)
Andreas Prittwitz (s, fl)
Javier López de Guereña (g)
Fernando Anguita (b)


Del 27 al 30 de diciembre
Susana Sheiman & Ignasi Terraza trío
Susana Sheiman (voz)
Ignasi Terraza (p)
Giorgious Antoniou (b)
Esteve Pi (d)

miércoles, 1 de diciembre de 2010

JOE “KING” OLIVER: Un rey sin corona




Paradójicamente el jazz de Nueva Orleáns se desarrolló fundamentalmente en el norte de Estados Unidos, principalmente en Chicago.


En el periodo comprendido entre 1916 y 1919 y los años 20, más de millón y medio de negros emigraron hacia el norte en busca de sociedades más tolerantes, lejos del sur segregacionista,  que les permitiera desarrollarse profesionalmente y la obtención de unos ingresos dignos  para vivir o simplemente sobrevivir. Ninguna profesión fue ajena a este fenómeno, conocido como la Gran Migración, y los músicos tampoco. Nombres como Freddie Keppard, Jelly Roll Morton, Sydney Bechet, Kid Ory, los hermanos Dodds,  Joe “King” Oliver y el mismo Louis Armstrong, abandonaron el sur. 

Estos músicos, junto a otros, sentaron las bases del jazz .Hablar de todos ellos, de  sus estilos,  su obra, sus grabaciones, sería largo y excedería el objeto de estas líneas; pero sí  vamos a detenernos   en  el cornetista y compositor Joe “King” Oliver. Empezaremos analizando primero su  aportación musical. Oliver fue uno de  de los reyes de Nueva Orleáns;  nos ha legado un conjunto de grabaciones enorme que nos han ayudado a comprender cómo sonaron los primeros músicos de jazz de los que no existen registros sonoros, convirtiéndose así  en  el máximo difusor de la música de Nuevo Orleáns. Su sonido fue algo áspero, sobrio y prudente.  Además, fue el gran impulsor de la improvisación colectiva (la individual se la debemos a Louis Armstrong). Fundó una de las mejores orquestas de la época, la Creole Jazz Band  a la que, en 1922, se incorporó el gran Louis Armstrong. como segundo corneta.  

Reconozco que mi primera intención fue utilizar a Oliver como excusa para hablar de Louis Armstrong, pero a medida que profundizaba en su carrera  y en su vida,  me pareció suficientemente interesante como para dedicarle todo el  Jazzcorner de este mes. Porque, si su valor como compositor e instrumentista es innegable, su vida no es menos interesante. Viajes  interminables por carretera en   autobuses que en más de una ocasión se averiaban. La falta de recursos económicos impedía su arreglo lo que le suponía perder numerosos contratos al no poder llegar a tiempo. De personalidad un tanto peculiar, en ocasiones portaba un revólver que dejaba encima del piano en los ensayos (Jerry Roll Morton hacía lo propio).

El crack del 29, la crisis económica, la escasez de trabajo y el cambio en los gustos del público, fueron llevando a Joe "King" Oliver a no poder vivir de la música. Sin apenas contratos, cayó en un estado depresivo, que fue agravado por una enfermedad letal para un músico de instrumentos de viento: la piorrea. La pérdida de todos sus dientes  le impidió tocar la corneta y le obligó a buscarse la vida, llegando incluso a regentar una frutería y terminando de  mozo de limpieza en unos billares por un salario ridículo.

Cartas  enviadas a su hermana que vivía en Nueva York, testimonian su precaria vida. Su situación económica era tan mala que le impidió poder visitarla  en Nueva Cork como era su deseo.
Murió en 1938 a los cincuenta y dos años de edad, de un derrame cerebral. Gracias al  dinero que su hermana ahorraba para pagarle el viaje, trasladó el cadáver al Bronx dónde fue enterrado. El dinero no fue suficiente para poner  una   lápida en su tumba. 

Por desgracia, la vida  y la muerte de Joe “King” Oliver no es un caso asilado entre los músicos del blues y del jazz,  si no algo relativamente común como tendremos ocasión de comprobar.