Pistas
1.These Are
The Chosen Words 2.Him, A bull? Ha! A Bird 3.The Bostanian 4.The Drowned World
5.Music At Night 6.No More Epilogues 7.The Keys Ain’t The Keys No More 8.The
Rest Is Silence 9.They Ayes Have It 10.The Drowned World- Reprise
Intérpretes
Teus Nobel –
trompeta, flugelhorn
Mark Alban
Lotz – flauta alta
Jesse
Schilderink – saxo tenor
Vincent
Veneman - trombón
Max Sergeant
- batería
Thomas Pol –
contrabajo
Harald
Walkate - piano
Grabado en
julio de 2021 en los estudios de Wedgeview.
Este grupo
no tiene su origen en los Estados Unidos como podría parecer por su nombre. The
New York Second es un conjunto musical con sede en los Países Bajos, que empezó
su andadura en 2015. Cuenta con las composiciones del director de orquesta y
pianista Harald Walkate y ha lanzado tres álbumes: “Bay of Poets” (2017), “Emergo”
(2020) y “Music at Night (And Other Stories)” (2022). El grupo se ha presentado
como cuarteto, como quinteto y, en su álbum más reciente, como septeto.
Los miembros
que acompañan a Walkate son Mark Alban Lotz, flauta baja y contralto. Se crio
en Uganda y Tailandia y eso hace que podamos escuchar sonidos del Lejano
Oriente en su música. El
trombonista Vincent Veneman es un
intérprete que ha compartido escenario con Kurt Elling, Herbie Hancock, Snarky
Puppy, Al Jarreau, Christian McBride, Roy Hargrove, Benny Golson entre otros.
Teus Nobel, todo un referente a la trompeta y fliscorno en música clásica. El
bajista de Róterdam Thomas Pol, el saxofonista tenor Jesse Schilderink y el
baterista de Ámsterdam Max Sergeant también se han convertido en estrellas
brillantes de los Países Bajos en los últimos años.
La música de
The New York Second se puede catalogar como jazz contemporáneo con diferentes
influencias como el soul, la música clásica y la latina.
El libro
“Music At Night” de Aldous Huxley fue la
fuente de inspiración de este septeto holandés liderado por el pianista Harald
Walkate.
El disco
comienza con "These Are The Chosen Words", se inicia con unos
compases del piano que marcan el estilo de esta composición. Diálogos entre los
instrumentos con el piano que ejerce de juez y parte. El sonido semeja a una big band. Buen solo de Pol al contrabajo y de Nobel con la trompeta.
Ambiente Groove, tema interesante.
El segundo
corte del disco, ¿Him, A Bull? Ha! A Bird se basa en una anécdota. El pintor
español Picasso y el escritor
estadounidense Hemingway eran amigos y
se reunían a menudo cuando vivían en París, en la década de 1920 y luego
nuevamente durante la Segunda Guerra Mundial. Un día, Hemingway visitó a
Picasso en su estudio. Se encontró con una imagen, o una escultura, de un
animal no identificable y, tal vez debido a su fascinación por las corridas de
toros, dijo: "¡Me encanta este toro, Pablo!". Picasso, cuyo inglés
distaba mucho de ser fluido, estalló de ira y gritó: "¿Él, un toro?
¡Ja!". Y luego aclaró: "¡Un pájaro!". Este tema comienza con unos toques Waltake al piano y
la incorporación posterior de los vientos, qua acentúan ese carácter pesimista
que envuelve la composición. Schiderink toca un solo de saxo tenor
extraordinario al que se incorpora el resto de la banda. Waltake retoma su solo
completando lo iniciado. Una atmósfera fantástica.
Waltake
compuso “The Bostonian” basándose en un lugareño de Boston, ciudad que visitó
regularmente mientras trabajaba en una empresa con oficinas ubicadas en esa
ciudad. Una noche tras cenar con él, le acompañó de regreso al hotel, señalándome todas las
mansiones que se alineaban en el Boston Common donde vivieron personajes
ilustres, compartiendo sabrosas
anécdotas de su vida y de la historia de la ciudad.
Cuando
regresó a Amsterdam escribió este tema para capturar el ambiente de Boston y
este personaje literario, con sus fabulosas historias: el bostoniano.
La canción
comienza con el baterista Sergeant marcando el tempo, mientras Walkate
elegantemente presenta el tema. Lotz tiene una brillante intervención con la
flauta.
“The Drowned
World” lleva el título de una obra descubierta por Walkate en la caja de
postales de Penguin, del autor J.G. Ballard, en 1962. La novela describe un
futuro post-apocalíptico (el año es 2145) en el que el calentamiento global ha
provocado que la mayor parte de la Tierra se vuelva inhabitable. Bonito solo de
Schilderink y bonito tema.
“Music At
Night”, que da nombre al álbum, está basada en la experiencia de Walkate, en un
apartamento de Paris donde vivió una temporada. La compuso en un piano eléctrico que llevó desde Amsterdam (cinco
pisos, sin ascensor). La canción evoluciona a un tempo latino. Los solos corren
a cargo de Veneman al trombón, Schilderink al saxo tenor, Lotz a la flauta y
Nobel en la trompeta.
Merece la
pena leer el proceso que llevó a Walkate a titular así el tema y lo que
representa.
En “No More
Epilogues”, el trompetista Nobel, el pianista
Walkate y Lotz en la flauta contralto nos llevan a un mundo post bop.
Otro bonito y elegante tema.
“The Keys
Ain’t The Keys No More” comienza con un solo de piano de Waltake, suave, lírico, donde los vientos,
en particular Veneman al trombón, impulsan el tema que no pierde ese lirismo en
ningún momento.
Walkate
compone este tema basándose en un viaje que hizo a Key Biscayne, una de las
islas pequeñas, los 'Keys', frente a la costa de Miami, Florida y un artículo
que leyó durante el vuelo en relación la desaparición de zonas de los Cayos de
Florida debido a las subidas del nivel del mar. Un conductor afroamericano que
le recogió en el aeropuerto, a la pregunta de qué le parecía la predicción del
artículo del New York Times, tras una larga pausa le contestó: "Man, The
Keys Ain’t The Keys No More”
En "The
Rest Is Silence" no hay contrabajo ni batería. El tema comienza con trompeta, flauta alto, saxo tenor y
trombón en canon a los que se une el piano. El título se basa en uno de los
ensayos del libro “Music At Night” de Aldous Huxley. En él, dice, simplemente,
que las cosas que son más significativas para los humanos no se pueden expresar
ni describir. Solo se pueden experimentar. Y que el resto es... silencio. Y
añade: Después del silencio lo que más se acerca a expresar lo inexpresable es
la música y continúa diciendo: Agradecemos al artista, especialmente al músico,
por 'decir claramente lo que siempre hemos sentido, pero nunca hemos podido
expresar'. Bella composición para unas bellas palabras de Huxley.
“The Ayes
Have It” es quizás el tema más jazzístico del álbum o podríamos decir, con el
jazz más ortodoxo. Los solos son de Pol en el contrabajo, Walkate en el piano y
Veneman en el trombón. Tema muy cercano al séptimo arte.
El disco
termina con una exquisita repetición de solo 38 segundos de duración del tema
titulado "The Drowned World".
Las diez
composiciones del disco están bellamente
arregladas y se podrían calificar de elegantes.
La Habitación
del Jazz