lunes, 24 de agosto de 2020

MARCOS CAVALEIRO CD: "Sete"

 

 

Títulos

1-1  2-2  3-3  4-4  5-5  6-6  7-7

Intérpretes

José Pedro Coelho – saxo tenor (1,5,6)

João Guimarães – saxo alto (1,2,3,4,5,6)

André Fernandes – guitarra (2,4,5,6)

Thomas Morgan – contrabajo (1,2,3,4,5,6)

Marcos Cavaleiro – batería (1,2,3,4,5,6)

João Grilo, electrónica (7)

 

Sello discográfico: Carimbo PortaJazz

Grabado en CARA Studios el  9 de diciembre de 2018.

Publicado el  27 de julio de 2020

 

Marcos Cavaleiro (1980 Basilea, Suiza) es un baterista  que estudió en el Taller de Musics de Barcelona y se licenció en la Escuela Superior de Música de Oporto.

Ha tenido la oportunidad de tocar con Dee Dee Bridgewater, Lee Konitz, Maria Schneider, Chris Cheek, Mark Turner, Kurt Rosenwinkel, Phil Grenadier, Perico Sambeat, Maria João, Bill Carrother, Demian Cabaud, Jeff Davis, entre muchos otros.

Acaba de lanzar el que es su primer disco como líder. Le acompañan cuatro músicos de la escena jazzística portuguesa e internacional. También se incorpora en el último tema João Grilo.

El título “Sete” hace alusión al número de canciones que componen el disco, que por otra parte, se denominan por números correlativos del 1 al 7.

Los cortes 1,2,4,5 y 6 están compuestos por Cavaleiro. El 3 por  João Guimarães y el 7 por João Grilo.

Empezar diciendo que todas las composiciones del disco tienen una especial elegancia incluso  cuando pierden el sentido melódico  y se adentran en terrenos más pedregosos.

En “1” el hilo argumental se repite a lo largo de la canción por los saxos y el contrabajo. El diálogo de los dos saxos es muy bonito. La batería se mantiene en un segundo plano, lo que no significa que su labor no sea fundamental en el resultado final.  

En “2” interviene por primera vez Fernandes a la guitarra, que interpreta un suave solo, lo que propicia que se mantenga ese sonido aterciopelado del primer corte.

El saxo alto de Guimarães es el otro protagonista, siempre sin olvidar la excelente labor de Morgan al  contrabajo y Cavaleiro en la  batería.

“3” es más rítmica. Guimarães brilla y destacan los solos de contrabajo y el persistente acompañamiento de la batería. El tema finaliza de forma abrupta.

El contrabajo y la guitarra dan entrada de forma conjunta,  en “4”, cediendo el paso al saxo alto. La batería mantiene la tensión a base de excelentes redobles. Corte algo más progresivo, que acentúa esa característica cuando entra la guitarra  eléctrica con distorsiones y efectos especiales.

 “5” sigue el camino emprendido en “4”. Un ritmo muy marcado por la guitarra, batería y contrabajo elevan a los dos saxos, para dar paso a la guitarra en un solo de corte roquero.   

De nuevo todos los músicos participan en este “6”. Buenos solos y la potente rítmica detrás manteniendo el pulso. Este tema cierra la sección del disco interpretada por el quinteto y da paso a “7” que interpreta João Grilo a los mandos de la electrónica. Este corte del disco no tiene nada que ver con  lo escuchado anteriormente y sin embargo mantiene un nexo de unión difícil de describir.

Un buen trabajo interpretativo y compositivo.

La Habitación del  Jazz

 

jueves, 20 de agosto de 2020

JONATHAN BARBER & Vision Ahead CD: Legacy Holder



Pistas

1.The Call  2.Find My Way  3.Legacy Holder  4.Haikus 5.Major 6.Seconds & Seasons  7.Son of Hartford  8.29

Intérpretes

Mar Vilaseca: voz (1), piano (1)

Godwin Louis, saxo

Andrew Renfroe, guitarra

Taber Gable, teclados

Matt Dwonszyk, bajo

Jonathan Barber, batería

 

Grabado en Trading 8’s Studios Paramus, NJ el 25 y 26 de julio de 2019.

Fecha de publicación: 15 de mayo de 2020

Jonathan Barber (Hartford, CT), toca la batería desde los cinco años. Su padre, también baterista, tocaba en la iglesia, lo que le inculcó un profundo aprecio por la música góspel.

En Nueva York fue votado como el baterista prometedor número 1 de 2018 en Modern Drummer. Ha grabado y realizado giras con artistas como Pat Metheny, Nicholas Payton, Buster Williams, Wallace Roney, Harold Mabern, Jimmy Green, Kenny Barron, Kurt Elling, Steve Davis, Erykah Badu y Stefon Harris entre otros.

Sus primeras influencias incluyen a  George Duke,  Weather Report, Yellowjackets  Miles Davis, Jackie Mclean, Art Blakey, John Coltrane, Charlie Parker, Tony Williams y Thelonious Monk.

Vision Ahead es la banda con la que se presenta en este disco y con la que debutó en el Smalls Club de Nueva York.El sonido de la banda es una mezcla de jazz clásico con  swing y trazas de  gospel, rock, fusión y soul.

Barber es el compositor de los temas junto al resto de la banda excepto en “Haikus” compuesto por Matt Dwonszyk  y  “The call” en la que también ha participado Mar Vilaseca.

Su álbum debut fue  “Vision Ahead” y ahora publica este segundo del que es productor.

Abre el disco “The Call”, donde colabora la vocalista Mar Vilaseca. Pieza suave a la que contribuye la dulce voz de Mar. Con sonidos fusión donde se cuela algo brasileño cuando Mar interpreta un vocalese. Pista muy breve pero evocadora.

Le sigue  "Find My Way". Marca la ruta a seguir en otras composiciones del disco. Suavidad al inicio y también en los pasajes más intensos. Termina con la melodía inicial pero algo más meliflua.

El título que da nombre al disco “Legacy Holder” mantiene la estructura argumental del resto de temas. Un sonido suave, sin estridencias, sin solos espectaculares, sonidos envolventes, difusos y un saxo de Louis que imprime un sonido relajante, incluso cuando eleva el tono, todo ello apoyado por la guitarra de Renfroe y la rítmica en conjunto.

“Haikus”, es una obra de ritmo alegre que Barber impulsa con su ritmo. Todos los componentes del grupo tienen su momento de protagonismo pero siempre apoyados por sus compañeros. El grupo funciona como un todo integrado.

El jazz más complejo surge en  "Major", donde Louis se marca un interesante solo y el piano no se queda atrás. Tema con mucho ritmo y con una intensidad no contemplada hasta el momento en los remas anteriores.Termina con un cambio brusco,  un ostinato del piano mientras Barber  nos demuestra su calidad a la batería.  

Con  "Seconds & Seasons", volvemos al sonido  inicial del disco. Canción inspirada en la época en que Barber  vivía en Nueva York y las oportunidades que esta ciudad brinda a los músicos que pueden manifestarse en segundos o bien suceder a lo largo de un tiempo más o menos largo.

Vamos llegando al final del disco y nos encontramos con "Son of Hartford", un guiño de Barber a su ciudad natal.

Tema diferente a todos, con toques roqueros donde brillan de nuevo todos los integrantes de Vision Ahead. Interesante.

El tema que cierra el disco se titula “29” como reconocimiento a su edad. Como en temas anteriores, Renfroe y Louis son los solistas. Este último hace un bonito solo al que responde Renfroe  con otro solo no menos bonito, mientras la rítmica acompasa reforzando su presencia. Barber ejecuta un solo polirítmico al que se une el piano, creando otro momento conversacional,  como si quisiera calmarle. Lo consigue y vuelven a los orígenes. Otro interesante tema.

 

Barber da mucho espacio a los músicos que le acompañan. Todos colaboran en el equilibrio que caracteriza a sus composiciones, por lo general elegantes, algo minimalistas, pero no exentas de ritmo e intensidad cuando así se requiere.

 

La Habitación del Jazz

 

martes, 18 de agosto de 2020

JULIAN SHORE CD: Where We Started



Pistas

1.  IPreludio  2. II Winds, Currents  3. III Tunnels, Speed 4. O Vos Omnes 5. Nemesis 6. IV Marshes, Amphibians 7. Oh Bess, Oh Where's My Bess 8. Where We Started

 

Intérpretes

Julian Shore -  piano, sintetizadores

Dayna Stephens – saxo tenor, saxo soprano, EWI (exc. 8)

Ben Monder – guitarra (1,3,4,8)

Caroline Davis – saxo alto

Oded Tzur – saxo tenor

Edward Perez - contrabajo

Colin Stranahan – batería

 

Sello discográfico: Tone Rogue Records

Grabado en Brooklyn Recording

Fecha de publicación 3 de julio de 2020

 

Julian Shore (Narragansett, Rhode Island)  creció escuchando a su padre tocar Bach en el piano de su casa. Comenzó a estudiar piano a una edad temprana. Poco tiempo después, Shore recibió una beca completa para el Berklee College of Music. Se mudó a Nueva York poco después de graduarse y su primera experiencia de interpretación fue con la cantante Gretchen Parlato. Desde entonces se ha convertido en uno de los pianistas más solicitados en Nueva York. Ha tenido la oportunidad de actuar, viajar y grabar con músicos como Theo Bleckmann, Don Braden, Sara Gazarek,  Gilad Hekselman, Dayna Stephens, Noah Preminger, John Hollenbeck , Mark Giuliana, Petros Klampanis entre muchos otros.

Como educador, Shore permanece muy activo en una variedad de entornos.

Ahora nos presenta “Where We Started”, su tercer álbum tras "Filaments" (2012) y "Which Way Now" (2016).

 

Sin duda este es un disco intimista, principalmente de Shore, pero también del resto de componentes, con los que ha compartido muchas experiencias, muchas historias en sus múltiples viajes y giras. Y entre los invitados, el guitarrista Ben Morder, primer artista de jazz moderno que escuchó en vivo y que le dejó impresionado.

El tema que abre el disco, “Preludio”, llevó el título provisional de “Guitar Song”. Shore siempre ha estado muy conectado con los guitarristas, como colaboradores y como fuente de inspiración. El origen de este tema está en  un disco de  Zsófia Boros para ECM.

“Estaba hipnotizado por su intensa pureza de sonido, incluso simplemente por cómo el silencio dejaba espacio para que el micrófono captara todos sus sutiles movimientos". Es una delicada pieza donde el clasicismo es patente. Un ambiente misterioso se adueña del tema y, por consiguiente, del oyente.

 

Este mundo intimista continua en “Winds, Currents” pero desde una perspectiva de jazz, no tan clásica como el anterior tema. Esto mismo ocurre en  “Tunnels, Speed”, donde el jazz sigue presente si bien, algo más sofisticado. 

 

El madrigal del siglo XVI "O Vos Omnes" del príncipe italiano Carlo Gesualdo, es un llanto triste, oscuro hasta cierto punto, maléfico, que refleja el drama que acompañó toda su vida a Gesualdo por  asesinar a su esposa y a su amante. Este personaje es realmente curioso y merece la pena leer algo sobre él.

 

“Nemesis” de Hal Crook, a quien Shore escuchaba cada semana en un local de jazz con sabor a club, refleja fielmente el espíritu del álbum. Las texturas son  complejas. Uno de los mejore temas del disco.

 

Tras “Marshes, Amphibians”, llega el tema de George Gershwin “Oh Bess, Oh Where’s Mt Bess” del que Shore hace una muy buena versión. El piano dirige perezosamente el tema, donde la batería toca lo justo para no interferir el diálogo con el tenor de Stephens.

Es un paisaje emocional que refleja la honestidad de los músicos al expresar las experiencias personales sean o no buenas, tengan o no defectos.

Su mentor, el pianista panameño Danilo Pérez, trajo a Shore a Panamá para actuar y tener la rara oportunidad de aprender de Wayne Shorter y su cuarteto. Shore recuerda que Pérez enfatizó la importancia de "interpretar las partes de ti mismo que no te gustan" y la lección liberadora de Shorter de que la “verdadera originalidad solo puede provenir de saber quién eres”.

 

El disco termina con “Where We Started”, bonito tema de atmósfera oceánica, donde los paisajes se superponen.

"La naturaleza siempre ha sido sagrada para mí, lo que creo que proviene de crecer vadeando las charcas y las marismas". Shore tomó la foto de portada del disco  cerca de la casa de su infancia en Rhode Island, y sintió que su quietud reflejaba la estética del álbum. “Hay que regresar a los lugares donde se ha vivido con la familia, los amigos, para poder verlos desde otra perspectiva”.

Estas palabras de Shore reflejan el espíritu del disco:

“La autorreflexión es un proceso difícil, al menos lo ha sido para mí. Sentarme con mis miedos, alegrías, inseguridades y tratar de explicar ese proceso lo mejor que puedo”.

Julian Shore es un compositor e intérprete elegante que tiene la capacidad de transcribir fielmente a una partitura, sus vivencias y sentimientos.

La Habitación del Jazz  

 

viernes, 14 de agosto de 2020

WINGFIELD REUTER SIRKIS CD: Lighthouse


Títulos

1.Zinc 2.Derecho 3. Ghost Light  4.Magnetic 5. A Hand In The Dark  6. Transverse Wave 7.Surge

 

Intérpretes

Mark Wingfield, guitarra

Markus Reuter, Touchguitar ® AU8

Asaf Sirkis, batería

 

Sello discográfico: MoonJune Records

Grabado en La Casa Murada  Studios, Banyeres del Penedés, España el 18 de  febrero de 2016.

Producido por Sirkis, Wingfield y Reuter

Productor ejecutivo Leonardo Pavkovic

Publicado el 11 de septiembre de 2017

 

Este disco de alguna manera es primo hermano de “The Stone House”grabado el  19 de febrero del 2016 en este mismo escenario. En esa ocasión se les unía un cuarto elemento, el bajista Yaron Stavi, también producido por Moon June Records y del que hablaremos en otra ocasión.

“Lighthouse” lo componen siete piezas compuestas e improvisadas por  Wingfield, Reuter y Sirkis.

Que nadie se llame a engaño, lo que predomina en este disco es rock progresivo, jazz progresivo  y todo lo que se le quiera anteponer a progresivo, pues esta es su verdadera esencia.

Su contenido es improvisación en su máxima expresión, un faro donde brillan tres luces, una por cada uno de los  intérpretes de este trío.

El disco se inicia con  “Zinc” que nos  introduce en un mundo musical diferente. Impulsados por la batería de Sirkis, las guitarras de Wingfield y Reuter rivalizan en diálogos brutales, llenos de tensión. Esta música nos aproxima a mundos futuros.  Blade Runner sobrevuela el ambiente.

 

En  “Derecho”  Sirkis marca el camino a seguir con su ritmo imparable, fuera de toda norma. Las guitarras, en esta ocasión, no suenan tan rockeras, se lamentan en largas notas sostenidas, como si de sirenas se tratara, mientras Sirkis demuestra una capacidad rítmica inagotable. 

 

“Ghost Light”, es la pieza más larga del disco con sus 14 minutos de duración. Los tres músicos nos dan una tregua. Los sonidos de la guitarra de Wingfield, con reverberación, nos trasladan a otros mundos, que muy bien podrían estar bajo las aguas de nuestros océanos. Sonidos que nos hunden en profundos submundos donde no se sabe bien quien reina.

Sirkis está comedido, dejando que sean sus compañeros los que marquen las sendas a explorar. Tema relajante, casi ambiental.

 

“Magnetic” se acerca más al free jazz. La batería de Sirkis, marca un ritmo endiablado, que parece ir fuera de la aparente suavidad de las guitarras. Es como si quisiera tensionarlas, que le siguieran en su alocada aventura. Sonidos espectrales dominan la escena. Poco a poco el ambiente se va tensionando Sirkis ha conseguido su propósito y el tema avanza a hacia una catarsis interior.

 

“A Hand In The Dark”  es una densa plegaria que no encuentra respuesta del más allá. Entre lo trepidante y lo relajante, crean un extraño ambiente, que en realidad, no deja de estar unido a lo anteriormente escuchado.

 

“Transverse Wave”  es otro tema en apariencia relajante. Los matices fluyen aquí y allá hipnotizando al oyente.

 

“Surge”  cierra el disco. Pieza dura, muy rítmica que de alguna manera sintetiza todo lo que hemos escuchado hasta el momento. Un caos de improvisación descontrolada.

 

Este trío provoca en el oyente una convulsión rítmica, una apocalipsis sonora de la que es difícil evadirse.  

 

La Habitación del Jazz